Tasmania: Del pósum de peluche en el aeropuerto a los vientos políticos y las gestas deportivas
El otro día ocurrió algo curioso en un aeropuerto australiano. Un pequeño pósum, salvaje y desorientado, había entrado de manera misteriosa en una tienda de souvenirs. El personal no lo descubrió de inmediato, porque se había escondido muy bien. Allí, entre los blandos koalas y canguros de peluche en las estanterías. Los clientes pasaban y señalaban, y la imagen del pobre animalito, quieto como una estatua con sus grandes ojos entre sus congéneres de poliéster, se volvió viral en internet. Sencillamente, se negaba a abandonar su recién encontrado y seguro escondite.
Para quienes hemos seguido de cerca Tasmania durante todos estos años, esta historia es mucho más que una simple noticia divertida. Y es que captura algo esencial: la naturaleza salvaje de la isla, siempre sorprendente y al acecho, incluso en medio de un aeropuerto. Porque el pósum no está solo. Ahora mismo, Tasmania bulle de actividad en varios frentes. Tras los idílicos motivos de postal de naturaleza virgen, se desarrollan dramas políticos, deporte de alto nivel y especulaciones sobre el futuro, entre otras, de una de las astrólogas más famosas del país.
Fiebre futbolística y gestas de críquet
Vaya, por ejemplo, a uno de los campos de fútbol de la National Premier Leagues Tasmania. Allí el balón rueda que da gusto. Los clubes, desde Hobart hasta Launceston, luchan con ahínco por cada punto, y el ambiente en las gradas es intenso. Es el lugar donde se reúne la comunidad local y donde los jóvenes talentos tienen su oportunidad. Yo mismo me he sentado en las rudimentarias tribunas de Devonport y he visto a chicos con ojos brillantes dar sus primeros pasos hacia una carrera más importante; es fútbol en estado puro.
Al mismo tiempo, los jugadores de críquet se preparan. Los Tasmanian Tigers son más que un equipo; son toda una institución en la cultura deportiva de Tasmania. Ahora mismo están inmersos en la puesta a punto para la próxima temporada. Es imposible no dejarse llevar cuando, con sus colores negro y amarillo, saltan al Bellerive Oval. Mi opinión es que no se entiende el deporte australiano por excelencia hasta que no se ha visto a los Tigers en acción en su propio terreno.
Política y vaticinios de una estrella
Mientras los deportistas sudan en la cancha, el primer ministro de Tasmania está muy ocupado en el parlamento de Hobart. Se negocia sobre todo, desde presupuestos hasta la protección de la naturaleza salvaje, y el turismo está especialmente en la agenda, porque tras la apertura de fronteras, llegan multitudes de visitantes deseosos de conocer la imponente isla. Los debates políticos pueden ser tan acalorados como una final de fútbol australiano, y todos tienen una opinión sobre qué dirección debe tomar la isla.
Cuando los políticos se van a casa, muchos miran hacia el cielo nocturno. O más bien, hacia la astróloga Yasmin Boland. Es una de las voces más escuchadas de Australia en materia de horóscopos, y sus predicciones mensuales se leen con avidez desde Perth hasta Hobart. Los rumores dicen que recientemente pronosticó un florecimiento creativo y económico para Tasmania, algo que ha coincidido con la aparición de nuevos viñedos y mercados de artesanía por toda la isla. Se crea o no en la astrología, esto contribuye a forjar la narrativa de una isla en crecimiento.
Por qué Tasmania es especial
Eso es precisamente lo que hace que valga la pena hablar de Tasmania. La isla es un auténtico microcosmos de la vida australiana. En pocas palabras, se puede experimentar:
- Una naturaleza salvaje e impredecible, donde pósumes y demonios de Tasmania viven cerca de la civilización.
- Pasión por el deporte, donde los héroes locales compiten en la National Premier Leagues y los Tasmanian Tigers saltan al campo.
- Un panorama político en constante cambio bajo el liderazgo del primer ministro de Tasmania.
- Vientos espirituales, donde las palabras de Yasmin Boland inspiran sueños sobre lo que depara el futuro.
Así que la próxima vez que veas la imagen de un pósum escondido entre juguetes en un aeropuerto, recuerda que es más que un simple video gracioso. Es un destello del alma que impregna toda Tasmania, una isla que nunca deja indiferente a nadie, ya seas amante del deporte, la política, la naturaleza salvaje o la astrología.