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Mossad: la sombra de Israel se alarga desde Teherán hasta Beirut tras los ataques de marzo de 2026

Oriente Próximo ✍️ Jean-Pierre Laffont 🕒 2026-03-07 21:54 🔥 Vistas: 1

El 6 de marzo de 2026 quedará grabado en los anales de Oriente Próximo como un nuevo punto de inflexión. Israel ha lanzado ataques de una magnitud inusual contra Irán y el Líbano, haciendo temblar toda la región. Tras estas operaciones militares, planea una sombra conocida: el Mossad, el servicio de inteligencia israelí, cuya mano invisible parece guiar cada movimiento estratégico. Los propios estadounidenses han elevado el tono, advirtiendo de una escalada incontrolable, pero el ejército israelí continúa golpeando con una precisión que delata el meticuloso trabajo de sus agentes secretos.

Operaciones del Mossad en Oriente Próximo

Pero, más allá de la actualidad más candente, ¿qué sabemos realmente de esta agencia mítica? Encarna a la vez el temor y la admiración, combinando hazañas tecnológicas con métodos heredados de la Guerra Fría. Para entender el presente, hay que sumergirse en sus archivos secretos, donde se entrelazan venganzas personales y la razón de Estado.

La sombra de Múnich: la persecución sin fin del Mossad

Uno de los capítulos más célebres sigue siendo la caza de los autores intelectuales de la masacre de Múnich en 1972. Tras la toma de rehenes y la muerte de los atletas israelíes, el Mossad recibió la orden de localizar y eliminar a los responsables. Fue la operación "Ira de Dios". Durante años, sus agentes recorrieron Europa, abatiendo uno a uno a los miembros de Septiembre Negro. Estos asesinatos selectivos – los "asesinatos del Mossad tras la masacre de Múnich" – forjaron la leyenda de una agencia capaz de golpear en cualquier lugar, en cualquier momento, sin dejar rastro. Aún se recuerda la eliminación de Ali Hassan Salameh en Beirut, o la de Abu Daud, orquestada en el corazón de Varsovia.

Entre esos agentes, algunos se han convertido en fantasmas. Se susurra el nombre del "Ángel del Mossad", un apodo dado a un agente excepcional cuya belleza habría abierto las puertas mejor guardadas. ¿Mito o realidad? Da igual, el nombre se ha adherido a la agencia, añadiendo una capa de misterio a una institución ya de por sí secreta.

De Teherán a Beirut: un siglo de injerencias

Pero el Mossad no esperó a 2026 para interesarse por Irán. Ya en la década de 1950, colaboró con la CIA para desestabilizar al gobierno de Mohammad Mossadegh, el primer ministro nacionalista que se atrevió a nacionalizar el petróleo británico. La Operación Ajax, en 1953, lo derrocó e instauró al Sha, vinculando durante mucho tiempo a los servicios israelíes con los asuntos iraníes. Hoy, Teherán se ha convertido de nuevo en el enemigo número uno, y se acusa regularmente al Mossad de una serie de asesinatos de científicos nucleares iraníes – operaciones casi quirúrgicas que llevan su sello.

Los ataques de marzo de 2026 se inscriben en esta continuidad. Todo indica que el ejército israelí apuntó contra depósitos de armas y centros de mando de Hezbolá en el Líbano, mientras que en Irán se alcanzaron instalaciones vinculadas al programa balístico. Sin la inteligencia precisa proporcionada por el Mossad, estos ataques no habrían tenido esa temible eficacia.

Puntos clave para recordar

  • Mossad: actor clave en la estrategia israelí, que combina diplomacia secreta y acciones armadas. Sus redes cubren todo Oriente Próximo, desde Beirut hasta Teherán.
  • El ángel del Mossad: mito o realidad, simboliza la parte oscura y la seducción mortal de la agencia.
  • Mohammad Mossadegh: ejemplo histórico de la influencia del Mossad en Irán, que recuerda que las raíces de la crisis actual se hunden en los golpes de Estado del siglo pasado.
  • Asesinatos post-Múnich: la operación que cimentó la reputación de la agencia, un modelo de perseverancia y determinación.

Mientras el polvo se asienta sobre los ataques de marzo, una certeza permanece: el Mossad, con su pasado turbio y sus métodos implacables, sigue siendo la espada más afilada de Israel en un Oriente Próximo en ebullición. Y sus leyendas seguirán alimentando las conversaciones, desde los salones acomodados de Tel Aviv hasta las callejuelas de Beirut, hasta la próxima crisis.