André Jardine, el 'jardinero' del América: su segundo, Paulo Victor, se marcha a la Sub-20 de Brasil y el jardín sigue más verde que nunca
¡Afinen las tijeras y preparen las mangueras, que en Coapa se ha montado el revuelo! Resulta que André Jardine, el brasileño que llegó para convertir al América en un auténtico jardín del Edén, se queda por ahora sin su brazo derecho. Tal como lo leen: Paulo Victor, su fiel asistente, ha recibido el llamamiento de la patria y se marcha para hacerse cargo de la Selección Brasileña Sub-20, con la misión de clasificarla para los Juegos Olímpicos. Pero, ¿frena esto la cosecha de títulos en el Nido? Para nada, amigos. Porque cuando el jardinero es de primera, el césped siempre se mantiene impecable.
Adiós a un jardinero de lujo
Paulo Victor no era un asistente cualquiera. En la jardinería del fútbol, él era el encargado de pulir los detalles, de regar las ideas tácticas de Jardine y de asegurarse de que cada joven promesa (léase jugador) creciera por el buen camino. Juntos formaron un equipazo que ha dado cátedra en la Liga MX y que tiene hambre de más. Su marcha al combinado amazónico Sub-20 es un reconocimiento al trabajo que realizaron en el Azteca, pero también un reto para la estructura del club. La Canarinha se lleva a un tipo que conoce la presión y que sabe lo que es ganar.
El jardín del Nido está más vivo que nunca
Si algo ha demostrado Jardine en su paso por el fútbol mexicano, es que entiende de jardinería de alto nivel. Él no solo se enfoca en el once titular; ha sabido cultivar las divisiones inferiores con una paciencia de monje budista. Desde la categoría Bantam hasta el primer equipo, todos los sectores del club respiran su filosofía. Por eso, aunque Paulo Victor guarde sus tijeras de podar y se marche a Río de Janeiro, la base sigue intacta. El América no es un equipo de una sola persona; es un ecosistema bien equilibrado.
Fíjense nada más en la cosecha reciente: un bicampeonato que supo a gloria y la posibilidad real de ir a por el tricampeonato. Los chavales que debutaron bajo su tutela, esos que antes estaban en el equipo Bantam y que hoy son parte fundamental de la plantilla, son la prueba viviente de que el método Jardine funciona. Como todo buen jardinero, André sabe que hay que sembrar para el futuro, no solo para el próximo partido.
¿Qué sigue para las Águilas?
La salida de un segundo entrenador siempre genera dudas, pero en Coapa están tranquilos. Jardine ya demostró que puede adaptarse, que su manual de jardinería no se lo ha escrito nadie. Es más, esto podría ser un impulso para que otros miembros del staff den un paso al frente y muestren su valía. Y mientras tanto, el brasileño sigue con la mirada puesta en el siguiente objetivo: mantener al América en lo más alto del fútbol mexicano y, de paso, seguir exportando talento... aunque sea a su propia tierra.
Lo que pasó con Paulo Victor es un orgullo para el americanismo. Que una selección nacional venga y te 'pesque' a un asistente habla del nivel que se maneja en el club. Ahora, la responsabilidad de que el jardín no se seque recae enteramente en Jardine. Y con lo que hemos visto, no me preocupa ni lo más mínimo. Las raíces son profundas, las macetas están bien cuidadas y el sol sigue brillando en el Nido.
Los frutos de la era Jardine que ya están a la vista:
- Bicampeonato en la Liga MX: algo que no se veía en Coapa desde hacía años.
- Cantera potenciada: jóvenes que ya debutaron y se consolidaron en el primer equipo.
- Estilo de juego definido: un ADN ofensivo y valiente que enamora a la afición.
- Exportación de talento técnico: como el caso de Paulo Victor, ahora timonel de Brasil Sub-20.
Así que ya lo saben, mis amigos jardineros del fútbol. El América de André Jardine no se detiene. Pierde a un asistente, pero gana en prestigio y demuestra que su proyecto es sólido como un roble. Y mientras tanto, nosotros seguiremos disfrutando de este espectacular jardín que nos ha regalado el brasileño. Porque cuando se trabaja la tierra con amor, las flores nunca dejan de brotar.