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Willem van Hanegem: El Kromme sigue siendo la voz del pueblo y ahora también es una sudadera de Feyenoord

Deportes ✍️ Jan van der Meer 🕒 2026-03-30 00:06 🔥 Vistas: 3

Willem van Hanegem

¿Sabes qué es lo bonito del fútbol? Que la vieja guardia nunca se va del todo. Y eso es especialmente cierto si te llamas Willem van Hanegem. El Kromme vuelve a ser noticia y, como siempre, lo hace a su manera. Nada de rodeos, va al grano. Y seamos sinceros, eso es lo que hace falta en esta época de entrevistas políticamente correctas y clichés gastados.

Van der Vaart está eufórico, pero el Kromme se mantiene con los pies en la tierra

Mientras un exinternacional de Oranje suelta en los medios que ha visto al “nuevo Frenkie de Jong”, escuchas a Van Hanegem poner las cosas en perspectiva. “Estuve en un partido hace poco y vi al chico moverse. Sí, buen pie, eso sí. Pero no nos adelantemos. Ese tipo jugó al más alto nivel, así que si dice que viene un nuevo fenómeno, no te rías de él”.

Pero Willem va más allá. Él sabe cómo funcionan las cosas en De Kuip. No basta con tener buen toque; también hay que tener carácter. Esa sensatez es justo lo que necesita la nueva generación. Van Hanegem no es hombre de superlativos. Es el hombre del “primero hay que demostrar” y “aún no hemos ganado nada”. Y como siempre, tiene razón.

Kees Smit y el gimnasio: la visión de Willem

Tomemos el debut de Kees Smit con Oranje. Todos estaban celebrando, y con razón. Pero ¿qué dijo Van Hanegem al respecto? Exacto. Que está bien, pero que tiene que ir al gimnasio. Suena duro, pero no lo es. Es honesto. Willem van Hanegem ve que los chicos de ahora tienen cada vez mejor técnica, pero ¿en lo físico? Ahí a veces le queda la espina.

Recuerdo que en su época, Willem tenía que jugar contra defensas que eran auténticos tanques. Una finta bonita no servía de nada si tras la primera entrada ya estabas rodando por el suelo. Por eso habla del gimnasio. No es una crítica a Kees Smit, es una advertencia para todos los jóvenes. Puede que te llamen el nuevo Frenkie de Jong, o el nuevo Van Hanegem, pero si no eres lo suficientemente fuerte, en el más alto nivel te van a comer.

Ese es el encanto del Kromme. Sigue siendo el termómetro del fútbol neerlandés. No porque siempre tenga razón, sino porque dice las cosas como son. Y eso es lo que la gente valora.

La sudadera de Feyenoord que va con la leyenda

Y luego está la otra noticia que circula. Fuera del terreno de juego, aparece de repente esa sudadera de Feyenoord de Willem van Hanegem en blanco. Se ve por todos lados. No es una sudadera cualquiera, es una declaración de intenciones. Blanca, con estilo, con un aire especial. Le sienta como anillo al dedo. Sin adornos, sin florituras. Simplemente buena.

Cuando veo esa colección de M6 & Willem van Hanegem, entiendo al instante por qué funciona. No es solo un homenaje a un futbolista, es un homenaje a una mentalidad. Esa mentalidad de Róterdam, de De Kuip, de la calle. Se trata de identificación. Te pones esa sudadera y muestras de qué lado estás. Para los trabajadores, para los que entienden de fútbol, para los que no le huyen a un poco de lucha.

Por qué esta combinación funciona tan bien

El mundo del fútbol y la moda se unen cada vez más, pero rara vez se siente tan auténtico como con este lanzamiento. No es un truco comercial; es una extensión de la persona. Estos son los tres pilares por los que cala:

  • La autenticidad: El Kromme no es un discurso de venta. Es la personificación del sentimiento de Róterdam. Eso no se puede fingir.
  • Lo atemporal: Mientras, en otro contexto, los snowboarders conquistan Copas del Mundo, Van Hanegem sigue siendo un factor constante en el alma deportiva neerlandesa.
  • La directez: Sus declaraciones sobre que la nueva generación primero tiene que forjarse en el gimnasio encajan a la perfección con el mensaje de la sudadera: nada de chorradas, a hacer las cosas.

El tiempo dirá

Ese nuevo Frenkie de Jong, el debut de Kees Smit, son todas buenas historias. Pero como diría Willem: “Ya veremos en unos años”. Por ahora, disfrutemos de lo que hay. Y lo que hay es una leyenda que, después de todos estos años, sigue siendo el centro de atención, tanto en la grada como en el armario.

Cuando lo veas con esa sudadera blanca, lo entenderás. No es solo una prenda. Es un guiño a una época en la que el fútbol todavía iba de tener carácter. Y mientras Willem van Hanegem siga opinando sobre ello, ese sentimiento seguirá vivo.