Tormenta Therese en Islas Canarias: Aviso Urgente para Turistas Irlandeses ante Vientos de 100 km/h e Inundaciones
Si estás disfrutando del sol invernal en Canarias, o tienes un vuelo reservado para los próximos días, mejor siéntate para leer esto. La tormenta Therese ha cruzado el Atlántico y ahora está golpeando con fuerza el archipiélago, con vientos de hasta 100 km/h y lluvias torrenciales que han puesto a toda la zona en alerta máxima. Justo esta mañana hablaba con un amigo en Puerto de la Cruz y me decía que las palmeras se doblan como si fueran de goma y que los paseos marítimos parecen ríos.
La agencia meteorológica española ha puesto en aviso a buena parte de las islas. No hablamos de una llovizna y un poco de aire fresco, sino del tipo de tormenta que voltea las tumbonas y manda volando las sombrillas. Las zonas a vigilar de cerca son Gran Canaria, Tenerife y La Palma, todas ellas con riesgo de recibir enormes cantidades de agua en muy poco tiempo. Lo realmente preocupante son las inundaciones repentinas, especialmente en los barrancos, que pueden convertirse en auténticos torrentes en cuestión de minutos.
¿Qué está pasando exactamente?
Por lo que sabemos, la situación es variable. Algunas zonas turísticas solo tienen lluvia intensa y constante, mientras que otras están sufriendo la peor parte del viento. Las zonas este de las islas son las más afectadas. Quienes estén de vacaciones en Maspalomas, Playa de las Américas y Los Cristianos deben tener especial cuidado. Un chico de Sligo que está en Puerto Rico publicó algo en redes y decía que el mar está increíblemente bravo, con olas enormes rompiendo contra los muros. Las autoridades ya han cerrado algunos paseos costeros, y es cuestión de tiempo que empiecen a producirse interrupciones en los vuelos.
Para aquellos que tengan previsto volar con Aer Lingus, Ryanair o TUI en las próximas 48 horas, háganse un favor y revisen el estado de su vuelo antes siquiera de pensar en ir al aeropuerto de Dublín o Cork. Es muy probable que haya retrasos y cancelaciones, y no merece la pena quedarse de brazos cruzados en la terminal pagando una pasta por una cerveza si se puede evitar. Los aeropuertos de Gran Canaria y Tenerife Sur siguen operativos, pero eso podría cambiar si el viento arrecia aún más.
Tu guía de supervivencia para la tormenta Therese
Mira, llevo años cubriendo este tipo de tormentas y la regla de oro es no te la juegues. El sol volverá, pero por ahora, aquí tienes una lista práctica para sobrellevar estos días:
- Quédate en interiores siempre que puedas. La hamaca de la playa no se va a ir a ningún lado. Aprovecha para conocer los bares y restaurantes locales (la mayoría están bien construidos y son seguros).
- Aléjate de la costa. Esas olas espectaculares pueden quedar muy bien para Instagram, pero son peligrosísimas. Una ola traicionera puede barrerte de las rocas.
- Haz caso a las advertencias. Si los lugareños dicen "no paseo" o cierran una carretera, es por algo. Ellos conocen su isla mejor que cualquier guía.
- Carga tu móvil y las baterías externas. Puede haber cortes de luz y querrás estar comunicado.
- Contacta con tu aerolínea o touroperador. Si tienes que viajar, anticípate a cualquier cambio. Suelen reubicar los vuelos sin mucho problema, pero las colas se vuelven eternas una vez que empiezan los retrasos.
Cómo aprovechar la tormenta (a tu manera)
Lo sé, lo sé, viniste a buscar el sol, no a revivir un verano irlandés. Pero mírale el lado positivo: es la excusa perfecta para hacer esas cosas de interior que normalmente dejas pasar. Visita los mercadillos locales, come con calma o simplemente ponte al día con tus lecturas pendientes. Los canarios son gente muy resiliente y seguro que todo vuelve a la normalidad en cuanto la Therese se largue. Mientras tanto, cuídate, estate atento a las noticias locales y recuerda que un poco de lluvia nunca mató a nadie... lo que mata son las sombrillas volando, así que ojo con eso.
Seguiremos informando según avance la tormenta. Si estás por ahí, escríbenos y cuéntanos cómo lo llevas, pero solo cuando estés a salvo y bien resguardado en casa.