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Michael Gregoritsch y el espíritu especial: Así es la selección que va al Mundial

Deportes ✍️ Hans-Peter Kern 🕒 2026-03-27 12:59 🔥 Vistas: 2

Michael Gregoritsch en entrenamiento con la selección de Austria

¡Qué tal, gente! Cuando en el centro de entrenamiento el ambiente ya se siente tan electrizante que casi se puede cortar, entonces es que va en serio. Aquí en Austria lo sabemos bien: esa emoción especial que recorre el cuerpo no aparece así como así. Michael Gregoritsch, nuestro goleador, acaba de revelar cómo está realmente el ambiente. Y créanme, en todos estos años, rara vez me había sentido tan optimista como antes de este verano.

Un apellido que es toda una institución

Hablemos claro. El nombre Gregoritsch pesa tanto en el fútbol austriaco como las montañas más altas. Por un lado está el papá, Werner Gregoritsch. Un tipo que no solo fue toda una institución como seleccionador, sino que hoy sigue siendo un experto y un conocedor de la Bundesliga alemana en quien se puede confiar a ojos cerrados. Se nota en las palabras de Michael que el viejo no solo le enseñó los fundamentos del fútbol, sino sobre todo una cosa: a soportar la presión. Pero la genética futbolística va aún más allá. El tío Anton Gregoritsch, el eterno capitán del Sturm Graz, fue protagonista de tantas anécdotas familiares que hoy todavía arrancan risas en el vestuario. Esto no es presión, es un legado. Y Michael lo lleva con una soltura que me tiene impresionado.

La emoción ya está a tope

Dentro del equipo se respira: este grupo tiene muchas ganas. Y no esa gana forzada y de compromiso, sino unas ganas reales. Gregoritsch irradia esa energía que recuerda los mejores días de la selección austriaca. Es esa "emoción" que él mismo describe, y es contagiosa. Hace poco me comentó en un círculo íntimo que se siente como un jovenzuelo, a pesar de que ya es uno de los líderes del equipo. Y es esa mezcla justo lo que tanto nos hacía falta en Austria: la frescura de los jóvenes combinada con la inteligencia de los veteranos.

¿Los nuevos? "Son todos muy inteligentes"

No hay duda, en una misión tan grande como esta siempre se suman jóvenes promesas. Algunos llegan y primero necesitan ver de qué va la cosa. Pero según Gregoritsch, esta vez es diferente. Él destacó:

  • Sin miedo a nada: Los chavales entran, hacen lo suyo y no andan pidiendo permiso a cada rato. Eso le da vida a la competencia interna.
  • Inteligencia sobre el campo: "Son todos muy inteligentes". No es algo que se escuche a menudo de un profesional hecho y derecho. Así que no solo se trata de fuerza, sino de jugar con la cabeza.
  • Totalmente naturales: En el vestuario se ríen, en el campo se parten la cara. Las jerarquías existen, pero no son rígidas. Eso es fútbol moderno.

Se los digo yo, como viejo conocedor de este mundo, pocas veces he visto una autoridad tan natural en un equipo. Michael Gregoritsch no tiene que aparentar ser el gran capitán; simplemente lo es.

El padre Werner en el oído: más que un experto

Por supuesto, no se debe subestimar el papel de Werner Gregoritsch. Aunque oficialmente ya solo actúa en un segundo plano, su influencia se nota. Por el ambiente sé que Michael habla regularmente con él por teléfono. No para recibir instrucciones tácticas para el próximo partido, sino para despejar la mente. Y si el viejo Gregoritsch sabe hacer algo bien, es transmitir tranquilidad. El tipo ha vivido tantos derbis, ascensos y descensos que para él la emoción actual probablemente sea un auténtico placer. Para Michael, es como un puerto seguro antes de zarpar hacia alta mar.

Y es precisamente esta combinación de humildad y emoción lo que me da esperanza. Cuando tienes a un entrenador como Rangnick, que tiene todo bajo control, y a un líder como Gregoritsch, que canaliza las emociones, realmente no puede salir mucho mal. La emoción ya está a flor de piel... y ya estoy deseando que empiece de una vez. ¡Vamos, chicos! Estamos con ustedes.