Aurora “superactiva” en el equinoccio de primavera: guía para observar este fenómeno el 20 y 21 de marzo de 2026
Hay una razón para levantar la vista al cielo esta noche. Justo en esta temporada, cuando la posición del Sol y la Tierra crea un efecto “mágico”, el equinoccio de primavera marca un momento en el que las auroras tienen muchas más probabilidades de mostrarse en latitudes más bajas de lo habitual. Los modelos más recientes de las agencias meteorológicas indican que del 20 al 21 de marzo se registrará una tormenta geomagnética de magnitud moderada a fuerte. Esto significa que, además del norte de Europa y Canadá, quizás incluso en tu ciudad podrías llegar a ver esa fascinante “cortina celestial”.
¿Por qué la aurora es tan especial durante el equinoccio de primavera?
Desde hace tiempo, los aficionados a la astronomía dicen que “los equinoccios de primavera y otoño son años buenos para las auroras”, y hay una razón muy clara para ello. Quien ha seguido por años la relación entre la magnetosfera terrestre y el viento solar, sabe que esto se debe al llamado “efecto Russell-McPherson”. Durante los equinoccios, la dirección del viento solar se vuelve casi perpendicular al eje de rotación de la Tierra, lo que favorece la acumulación de energía en la magnetosfera. En otras palabras, las partículas provenientes del Sol pueden ser “absorbidas” por el campo magnético terrestre con una eficiencia mucho mayor de lo normal. Ese es el mecanismo que vuelve “superactivas” a las luces polares, es decir, a la aurora boreal.
Este equinoccio de primavera se dan las condiciones perfectas. Justo ahora, el efecto del agujero coronal que estuvo activo hace unos días en la superficie solar coincide con su llegada a la Tierra. La previsión actual de tormenta geomagnética se ha elevado de “G2 (moderada)” a “G3 (fuerte)”, y entre los especialistas hay gran expectación: “Esta podría ser una de las mejores noches en los últimos años”.
El momento dorado para la observación: dos noches consecutivas, hoy y mañana
El evento principal tendrá lugar después del atardecer y hasta altas horas de la noche del viernes 20 de marzo de 2026. Si las previsiones no fallan, también podría extenderse en el mismo horario del sábado 21. Se estima que la perturbación geomagnética alcanzará su punto máximo especialmente entre las 11 p.m. y las 2 a.m.
Eso sí, los mayores enemigos para observar la aurora son las “nubes” y la “contaminación lumínica”. De cara al fin de semana, se prevé que gran parte del territorio, desde el lado del mar de Japón hasta el del Pacífico, quede bajo la influencia de un sistema de altas presiones, lo que podría garantizar buena visibilidad en amplias zonas. En Hokkaido, en la costa del mar de Japón en Tohoku, o en zonas de gran altitud, hay altas probabilidades de que a simple vista se puedan distinguir franjas tenues de color rosa o verde. Incluso si hasta ahora pensabas que “la aurora es cosa de la televisión”, esta noche te invitamos a poner atención hacia el norte, cerca del horizonte.
Si lo que buscas es no perderte la oportunidad esta noche, hay tres claves infalibles:
- Busca un lugar oscuro con vista despejada hacia el norte: lo ideal es una costa sin farolas o un mirador en una zona elevada.
- Deja tu cámara fija en un trípode: incluso si no la ves a simple vista, una larga exposición puede captar un mundo fascinante. Con el “modo nocturno” de tu celular bien sujeto, también podrías llevarte una sorpresa.
- Abrígate como si fuera pleno invierno: en marzo, la madrugada engaña y el frío puede calar. Un termo con café caliente y una bolsa de agua caliente son imprescindibles.
El encanto detrás del nombre “Aurora”
En el norte de Europa y Rusia, este fenómeno natural se conoce como “Aurora”, una palabra que evoca “amanecer”. Su nombre proviene de la diosa romana del amanecer y simboliza precisamente “el momento en que la oscuridad de la noche se transforma en luz”. Si esta noche ves cómo el cielo del norte se tiñe suavemente, no será solo un fenómeno luminoso: podría ser un “anuncio del amanecer” desde el espacio.
Recuerdo una noche en un fiordo de Islandia, esperando pacientemente a 15 grados bajo cero. Justo cuando todos estaban a punto de regresar al auto diciendo “hoy no se ve”, el cielo entero comenzó a ondular como una cortina de seda. Esa emoción te impacta más que cualquier tecnología de punta. Los datos y los pronósticos son importantes, pero al final todo se reduce a “tus propios ojos” y a “la suerte”. Esta noche, ojalá que esa diosa también descienda para bailar en tu cielo.
Así que ya sabes: carga bien la batería de tu cámara, sirve tu café en un termo y empieza a prepararte. ¡Es momento!