Terremoto en Ischia: rescate del pequeño Mattias y esperanza para Ciro, crónica de un día de miedo y solidaridad

Esta mañana, a las 11:23, la tierra volvió a temblar en Ischia. Un seísmo de magnitud 2.6, con epicentro en Casamicciola, lo sintió todo el mundo: los que estaban en el bar, los que hacían la compra, los que estaban en la playa disfrutando del sol. A todos se nos paró el corazón, porque por aquí el terremoto no es un desconocido. Pero esta vez, además del miedo, ha habido una gran ola de solidaridad y algún que otro milagro.
El vídeo que ha dado la vuelta a la isla: Mattias, rescatado de entre los escombros
El primero en acaparar toda la atención fue el pequeño Mattias. Un vídeo que se ha vuelto viral en pocas horas muestra a los bomberos sacándole de un montón de cascotes, lleno de polvo pero con vida. Se ve el momento exacto en que la pequeña mano asoma entre los escombros y un casco rojo la agarra. Las imágenes del rescate del pequeño Mattias han corrido como la pólvora por todos los chats familiares y grupos de WhatsApp de la isla. «Estaba llorando delante de la pantalla», me dijo una vecina, «porque en ese niño veía a mi sobrino». La protección civil intervino de inmediato, coordinando las primeras operaciones de rescate con una eficacia impecable. Menos mal, porque en estos momentos la rapidez lo es todo.
Sin cesar la búsqueda: todos contienen la respiración por Ciro
Pero mientras que para Mattias la historia terminó con un abrazo y una manta térmica, para otro nombre el destino aún pende de un hilo. Ciro está desaparecido. Se sigue excavando sin descanso, palada a palada, bajo el sol y el polvo. Las excavadoras trabajan en silencio, roto solo por las voces de los rescatadores que llaman su nombre. «¡Vamos Ciro, hazte oír!», gritan. Y nosotros, refugiados en nuestras casas o en la calle mirando, contenemos la respiración. Las últimas noticias de protección civil hablan de una búsqueda intensiva, pero el tiempo apremia. La esperanza es lo último que se pierde, y aquí en Ischia lo sabemos bien.
La lección de Casamicciola: entre el miedo y la reconstrucción
Cada temblor nos transporta años atrás, a aquellos terribles días de 2017 y 1883. Pero esta vez, a pesar del miedo, el dispositivo de emergencias funcionó. Estos son algunos aspectos que nos han impactado a todos:
- La rapidez de la Protección Civil: en pocos minutos establecieron puestos de mando y comenzaron a inspeccionar los edificios.
- La solidaridad entre vecinos: puertas abiertas para ofrecer un café o un lugar donde sentarse a quienes tenían la casa dañada.
- La angustia por Ciro: el nombre más buscado hoy en Google, la esperanza de que pueda ser encontrado con vida como Mattias.
Y mientras la noche cae sobre Casamicciola, las calles están llenas de gente que no quiere volver a casa. Mejor estar fuera, charlando, mirando las estrellas y rezando para que no lleguen más réplicas. Las actualizaciones de protección civil hablan de edificios revisados y sin daños graves, pero la búsqueda de Ciro continúa. Y nosotros seguimos aquí, con el móvil en la mano, esperando esa noticia que todos deseamos: «Han encontrado a Ciro».
Esta es nuestra Ischia, frágil y fuerte a la vez. Una tierra que tiembla, pero que nunca se rinde.