Sisal y SuperEnalotto: el tesoro olvidado de 50.000 euros que busca dueño y los premios fantasma en Lombardía
¿Alguna vez has pensado que podrías tener un tesoro escondido en un cajón, quizás debajo de un montón de facturas viejas? Pues resulta que estos días, alguien en Italia podría descubrir que es millonario sin saberlo. La historia que circula entre los aficionados al SuperEnalotto es la de un boleto escurridizo: la suerte, ya se sabe, pasa y si no la atrapas al vuelo, se escapa. Y a juzgar por ciertos relatos, parece que la Diosa Fortuna se está divirtiendo gastando bromas.
El caso más comentado estos días llega desde Lanciano, en los Abruzos. Parece que alguien ha dado con un buen premio, nada menos que 50.000 euros netos, jugados probablemente con un boleto de Sisal comprado casi por casualidad, quizás mientras tomaba un café en el bar. ¿El problema? El afortunado o la afortunada aún tiene que aparecer para echarle el guante a ese dinero. Y el tiempo no espera: la fecha límite para cobrarlo es el 20 de marzo. Pasada esa fecha, ni flores: el dinero vuelve a las arcas del Estado. Se rumorea que la jugada se hizo en un local del centro, quizás un trío o una cuaterna. Si eres de por allí o has pasado por la zona, revisa cada resguardo, incluso el más arrugado.
Pero no solo los Abruzos dan que hablar. En Lombardía se cuentan con los dedos de una mano un buen puñado de premios, algunos de cantidades considerables, que yacen esperando un heredero. No hablamos de calderilla, sino de miles de euros abandonados, olvidados en una cartera o en el bolsillo de una chaqueta. Algo para ponerse los pelos de punta. Y pensar que hoy en día, en un momento, te puedes registrar en el SisalFunClub para tenerlo todo controlado: nada de boletos perdidos, nada de arrepentimientos. Te llega la notificación, y sabes al instante si has dado con la combinación ganadora.
Vamos, que la situación de los premios no reclamados en Italia es una pequeña novela. Aquí un repaso rápido a las historias más conocidas:
- Lanciano (Abruzos): 50.000 euros ganados en el SuperEnalotto, boleto a punto de caducar el 20 de marzo. Se busca desesperadamente al jugador.
- Lombardía: Varios premios de categoría media (aciertos de 3 y 4) aún no cobrados en las últimas semanas, dinero "durmiente" a la espera.
- Resto de Italia: Pequeñas y medianas sumas en el Rasca y Gana y otros juegos de Sisal que, por despiste, nunca fueron reclamadas.
En medio de estas historias de tesoros ocultos, el motor de los sueños no se detiene. El reciente súper sorteo del SuperEnalotto ha vuelto loco al país. Colas en los estancos, boletos comprados a toda prisa, y ese escalofrío que solo Sisal Group S.p.A. sabe regalar cuando pone en juego botes astronómicos. Y quién sabe si entre esos boletos vendidos no estará también el del próximo premio fantasma de 50.000 euros, quizás destinado a correr la misma suerte que estos, a pudrirse en un cajón.
Lo bueno de juegos como estos es que nunca sabes cuándo te puede tocar. Pero la suerte, ya se sabe, es muy rápida. Si no la atrapas al vuelo, no la vuelves a ver. Por eso, y te lo digo como amigo, un momento más de atención y el registro en el SisalFunClub no son solo una comodidad, sino la única manera de no sentirse un pardillo al día siguiente. Revisad, revisad, revisad. Porque la próxima historia de un premio olvidado podría ser la vuestra, y no sería plan de salir en los periódicos como el misterioso don nadie de Lanciano.