Muerte de David Rossi, la Comisión: "Pruebas tangibles descartan el suicidio"
Es el giro de guion que muchos, en Siena, llevaban trece largos años esperando. Hoy, 6 de marzo de 2026, la Comisión Parlamentaria de Investigación ha hecho lo que ningún juez se había atrevido a hacer: ha puesto sobre la mesa la palabra que pone fin a la hipótesis del suicidio. Tenemos pruebas tangibles que descartan que fuera un acto voluntario, declararon los comisarios. Y para quienes recuerdan bien aquella noche del 6 de marzo de 2013, con las persianas rotas y el cuerpo del directivo de MPS bajo la ventana, es como despertar de una pesadilla para adentrarse en una nueva, pero por fin real.
La versión oficial, la del ejecutivo que se precipitó al vacío mientras sufría un arrebato, se ha venido abajo. Los investigadores de la Comisión han trabajado durante meses con material nunca antes visto, y el panorama es desolador. Estos son los puntos clave que han llevado a este sorprendente viraje:
- La posición del cuerpo y las lesiones: los nuevos peritajes técnicos demuestran que el impacto no es compatible con un salto voluntario. Demasiadas fracturas, demasiados hematomas que apuntan a un empujón, quizás una lucha.
- Los rastros de sangre en la ventana: se han encontrado en el exterior del alféizar, pero serían anteriores a la caída. Indicio de que alguien sangró ahí arriba, mientras intentaba defenderse.
- Las llamadas en la oscuridad: de los registros telefónicos rescatados surgen contactos con personas nunca interrogadas, mensajes borrados y recuperados que revelan un clima de amenazas y presiones en los días previos a la muerte.
- La vida privada silenciada: quienes conocían a David hablaron de miedos y de una atmósfera densa a su alrededor. Palabras que en su momento se archivaron como delirios de un hombre con depresión, pero que hoy adquieren el peso de pruebas.
Ya no es la teoría de una viuda obstinada o de algún cronista local. Es la Comisión Parlamentaria la que dice: aquí no hubo ningún suicidio. Y esta noche, en los programas de análisis, imagino que se volverá a hablar de encubrimientos y omisiones, con los abogados de la familia dispuestos a exigir justicia.
Este es el punto de inflexión que esperábamos. Ahora se investiga a quiénes querían hacer pasar a David Rossi por un hombre que se quitó la vida. Y Siena, que vio aquellas persianas con sus propios ojos, ya no puede callar.