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La borrasca Samuel pone en alerta a Canarias: vientos huracanados y mar revuelta para los próximos días

Tiempo ✍️ Carlos Rodríguez 🕒 2026-03-16 17:04 🔥 Vistas: 2

Imagen de satélite de la borrasca Samuel acercándose a Canarias

Si esta mañana has salido a la calle y has notado ese aire húmedo y molesto, no te lo has imaginado. Canarias se prepara para recibir a la borrasca Samuel, y los servicios meteorológicos ya han puesto toda la maquinaria en marcha. Esto no es un aviso más: hablamos de un temporal que nos va a tener en vilo durante el fin de semana y, seguramente, los primeros días de la semana que viene.

Llevamos años viendo cómo estas cosas se montan, y la que nos llega ahora tiene nombre de persona mayor, pero comportamiento de adolescente rebelde. Samuel va a descargar con ganas. Los meteorólogos lo tienen clarísimo: desde esta misma tarde el archipiélago empezará a notar un empeoramiento generalizado. El viento soplará con rachas que en las cumbres y vertientes noroeste de las islas más montañosas pueden superar los 100 kilómetros por hora. Y ojo al dato, porque el estado de la mar se va a poner muy fea: olas que podrían alcanzar los 7 u 8 metros. No es día para pasear por el paseo marítimo ni para hacerse el selfie de la bravura, mejor verlo desde casa con un café bien caliente.

¿Qué islas serán las más afectadas por Samuel?

Como buen vecino que ha vivido unos cuantos temporales, te diré que todas se van a enterar, pero hay unas que van a llevarse la peor parte. Por lo que cuentan los modelos, las islas de mayor relieve serán las que más sufran los embates del viento y la lluvia. Hablamos de Tenerife, La Palma, Gran Canaria y La Gomera, sobre todo en las zonas altas y medianías. Allí las precipitaciones podrían ser localmente fuertes y persistentes, sobre todo entre el martes y el miércoles. El resto del archipiélago no se libra: cielos cubiertos, ambiente revuelto y ese vaivén que a algunos les revuelve el estómago.

Y no solo eso. A los meteorólogos les ha dado por sacar nombres femeninos de debajo de las piedras. Resulta que detrás de Samuel, algunos ya empiezan a murmurar el nombre de Teresita. Sí, como lo oyes. Una nueva perturbación que podría formarse al oeste de las islas y complicar todavía más el panorama a finales de la semana que viene. De momento es solo un rumor, pero en esto de la meteorología, cuando empiezan a sonar nombres propios, mejor ir preparando el paraguas y el abrigo impermeable.

Recomendaciones para estos días de temporal

Aquí nadie te va a decir lo que tienes que hacer, pero los que hemos visto caer alguna rama de más sabemos que conviene seguir unos pequeños consejos. Las autoridades locales, junto a los meteorólogos, han activado los avisos, así que toma nota:

  • Evita los paseos por zonas costeras. El oleaje puede ser traicionero y una ola de esas no perdona. Si vives cerca del litoral, asegura ventanas y retira macetas o cualquier objeto que pueda salir volando.
  • En carretera, mucha precaución. Las rachas de viento pueden desestabilizar el vehículo, especialmente en zonas altas y salidas de túneles. Mejor reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad.
  • Mantente informado. Las previsiones pueden cambiar, y aunque aquí te contamos lo último, estate atento a los canales oficiales de información meteorológica y a las indicaciones de protección civil.
  • No te confíes con la lluvia. Si tienes que salir, lleva un chubasquero y calzado adecuado. Las carreteras se pueden volver resbaladizas y las aceras, una pista de patinaje.

Lo bueno de vivir en estas latitudes es que, cuando pasa el temporal, el cielo se limpia y la luz vuelve a ser esa maravilla que tanto nos gusta. Pero hasta entonces, toca aguantar el chaparrón. Y con el permiso de Samuel, habrá que seguir de cerca a esa tal Teresita que asoma por el horizonte. Ya saben, en esto del tiempo, nunca hay que bajar la guardia.

Nos leemos a la vuelta del temporal, con el aire fresco y la certeza de que, una vez más, Canarias resiste. Pero mientras tanto, abríguense, cierren bien las persianas y, si pueden, quédense en casita. Que el viento no les quite la sonrisa.