Bassora, en el caos: drones sobre el aeropuerto y apagón total. ¿Qué está pasando realmente?
Chicos, poneos cómodos porque lo que está pasando en el sur de Irak es una película que no tendría sentido ni en Hollywood. En los últimos días, Bassora ha vuelto a ser el epicentro de una tormenta perfecta. Por un lado, el desierto que regala temperaturas de horno; por otro, una crisis energética que ha sumido a todo el país en la oscuridad más absoluta. Y por si fuera poco, anoche los drones volvieron a zumbar sobre la ciudad.
Apagón total: cuando la luz se va
Empecemos por algo que los italianos conocemos bien: el querido apagón. Pero lo que ocurrió en Irak el miércoles por la noche no fue un simple "corte de línea". Hablamos de un colapso total de toda la red eléctrica nacional. Imaginaos: de norte a sur, todas las ciudades, incluida Bagdad, de repente a oscuras.
¿La causa? Oficialmente, una avería técnica en la central de gas de Rumaila, en la Gobernación de Bassora. Una interrupción brusca del suministro de gas hizo que la red perdiera casi 3.000 megavatios en pocos segundos, desencadenando una reacción en cadena que lo desconectó todo. El Ministerio de Electricidad habló inmediatamente de "incidente técnico", pero cuando salta la luz en un país que ya depende en un 40% del suministro de gas iraní, y con 50 grados a la sombra a la vuelta de la esquina, la gente no se queda mirando las agencias de noticias. El pánico se extendió rápidamente, y con el pánico también corrieron los rumores.
El zumbido de los drones sobre Bassora
Y es aquí donde la historia se caldea. En pleno caos, mientras todos intentaban entender por qué los aires acondicionados estaban mudos, alguien decidió subir el listón. Fuentes de seguridad locales han confirmado que drones atacaron el aeropuerto internacional de Bassora y varios yacimientos petrolíferos en los alrededores.
No es la primera vez que ocurre, ojo. Ya en las semanas anteriores, la defensa iraquí había derribado varios aviones no tripulados que intentaban atacar bases militares aquí mismo, en la gobernación. Pero esta vez el contexto es diferente. El país está en el suelo, literalmente a oscuras, y la tensión con Estados Unidos e Israel está por las nubes tras las últimas operaciones en Irán. La sombra de la "Resistencia Islámica en Irak" es alargada, y ellos ya han jurado la guerra a los estadounidenses presentes en el territorio.
Bassora, encrucijada de tensiones
Aquí no se habla solo de terrorismo o guerrilla. Bassora es el corazón económico del país. Es su salida al mar, la ventana al Golfo Pérsico. Atacar el aeropuerto es un mensaje, pero atacar los yacimientos es una declaración de guerra económica. Si salta el oro negro, salta todo. Y en una noche de apagón, con las refinerías ya funcionando a trompicones, la idea de que alguien pueda poner las manos (o los drones) sobre el petróleo pone los pelos de punta.
Mientras tanto, la máquina del fango y las noticias falsas se ha puesto en marcha. En las redes sociales circulan vídeos de explosiones de hace años que se hacen pasar por los ataques de ayer. Pero los que estaban sobre el terreno hablan de un zumbido siniestro en el cielo, seguido de explosiones lejanas. La policía ha cerrado varias arterias que llevan al estadio internacional de Bassora, transformado en estas horas en un punto de encuentro para los técnicos de la energía. Cosas que no se veían desde los tiempos del asedio; aunque el asedio de Bassora de 2007 es ya un capítulo cerrado, hoy la ciudad está bajo otro tipo de asedio: el de la inestabilidad.
¿Qué se cuece?
La embajada estadounidense en Bagdad no perdió el tiempo e instó a todos sus ciudadanos a abandonar Irak "lo antes posible". Cuando esto ocurre, significa que los servicios de inteligencia han olido algo gordo. Y mientras los técnicos trabajan día y noche para restablecer la red (parece que en la zona central la electricidad está volviendo lentamente), la pregunta que todos se hacen es: ¿quién estaba detrás de los drones?
La versión oficial habla de una "avería", pero muchos aquí ven la mano de alguien que quiso probar las defensas justo en el momento de máxima debilidad. En una tierra donde el petróleo y la política van de la mano, el apagón podría haber sido solo la chispa. Y Bassora, una vez más, se encuentra en primera línea. Nosotros seguimos con los ojos abiertos, porque aquí la situación cambia más rápido que la marea en su estuario.
Puntos clave de la crisis:
- Apagón nacional: causado por una avería en la central de Rumaila (Bassora) por falta de gas. Barrios enteros a oscuras durante horas.
- Ataque selectivo: Drones atacaron el aeropuerto de Bassora e infraestructuras petrolíferas durante la noche del miércoles al jueves.
- Tensión al máximo: La sombra de las milicias proiraníes y la orden de evacuación de EE.UU. hacen presagiar una escalada.