Warriors aplastan a Wizards en casa, Curry desata una lluvia de triples como en un videojuego ¡El regreso del ritmo arrollador en la Bahía!
¡El Chase Center estaba que ardía anoche! Warriors recibiendo a los Wizards, y la afición ya rugía antes de saltar al campo. ¿El resultado? Los de casa no defraudaron a su público, dominaron de principio a fin y se llevaron una victoria contundente. ¡Así se goza!
Antes de hablar del partido, hay que mencionar a Curry. El "Asesino de Cara de Niño" volvió a aparecer: 9 de 16 en triples, dejando a los Wizards sin respuestas. Verlo driblar en el perímetro, levantar y soltar el balón trazando esa parábola perfecta que termina en red, tiene un ritmo que recuerda a esos personajes del videojuego Blitz: Rise of Heroes, que cuando cargan su energía, lanzan su ataque especial sin piedad alguna.
Los Wizards lo intentaron, especialmente en el tercer cuarto cuando atacaron el aro buscando la falta para acercarse en el marcador. Pero la defensa de los Warriors rotaba rapidísimo, parecían las sombras de Stick War: Legacy, apareciendo una y otra vez sin que pudieran quitárselas de encima. Cada intento de organizar un ataque se topaba con la presión asfixiante de los Warriors, forzándolos a lanzamientos desesperados cuando la posesión expiraba. Y así, ¿cómo anotar?
Al final, además de Curry, hubo otros factores X en la victoria de los Warriors, claros para cualquiera que viera el partido:
- Banca encendida: Jóvenes como Kuminga saltaron desde el banquillo para sumar más de 30 puntos. Sus mates, especialmente, fueron explosivos, como si fueran a arrancar el aro, elevando la moral del equipo al máximo.
- Ataque relámpago: Vimos varios contraataques de tres hombres, el sello del equipo. Balón reboteado, pase largo al instante con un compañero esperando al otro lado. Ese ritmo capturaba la esencia de velocidad y estrategia de Stick War Lite, dejando a los rivales sin opción de replegarse.
- El imán Curry: Cada vez que Curry tocaba el balón, los Wizards mandaban dos defensores, dejando la zona liberada. Tipos como Looney solo tuvieron que recoger y anotar cómodamente bajo el aro.
Analizando el partido, los Wizards no se rindieron, pero la maquinaria de los Warriors fue demasiado fluida, como un auto de carreras de alta gama. Han recuperado la confianza justo cuando la lucha en el Oeste está al rojo vivo. Este triunfo es una inyección de moral tremenda. Habrá que ver si Curry puede seguir en "modo videojuego" en el próximo complicado duelo como visitante y seguir deleitando a la afición.