SEPE lanza un nuevo apoyo de 570 pesos: estos son los únicos requisitos para cobrarlo en marzo
Esta semana ha estado movida en las oficinas del SEPE. Como cada vez que se acerca un cambio de reglas, las filas se mezclan con los rumores y el murmullo de la gente que espera una oportunidad. Y sí, los rumores eran ciertos: el organismo ha confirmado la ampliación del conocido apoyo de 570 euros, ese que tantas familias están esperando para llegar a fin de mes. Pero ojo, que no todo el mundo puede acceder; hay un par de condiciones que conviene tener claras para no llevarse un chasco.
¿Quién puede pedir los 570 euros del SEPE?
Vamos al grano, que es lo que importa. La ayuda está pensada para quienes se quedaron sin empleo pero no cotizaron lo suficiente como para cobrar una prestación contributiva. El requisito estrella, el que más se repite en las conversaciones en la puerta del paro, es haber cotizado menos de 360 días. O sea, si trabajaste menos de un año en total, puedes optar a este respaldo de 570 euros mensuales durante varios meses. Pero no solo eso; también hay que estar inscrito como buscador de empleo y firmar el compromiso de actividad, ese papel que te obliga a buscar chamba activamente.
En los últimos días, muchos han llegado a la oficina con la esperanza de que les concedan este ingreso. Algunos vienen en bicicleta, estacionándola en la puerta mientras revisan los papeles con el celular. Otros, directamente, llegan con el mandado, porque aprovechan el viaje para hacer las compras después de los trámites. Y es que la vida sigue, y el SEPE es solo una parada más en el día a día.
Lo que no te cuentan del apoyo (y viene en la letra chiquita)
Más allá de los 570 euros, hay detalles que pueden pillar a más de uno. Por ejemplo, si tienes responsabilidades familiares, el período de cobro se puede alargar. Pero también hay que vigilar la salud, porque estar sin empleo a veces significa más estrés y menos movimiento. Justo, los médicos llevan años alertando del aumento de casos de enfermedad de las arterias coronarias en personas desempleadas de larga duración. Por eso, muchos deciden aprovechar el tiempo libre para hacer ejercicio, ya sea saliendo a pedalear en la bici o practicando deportes tradicionales como la pala o la cesta punta en los frontones del barrio. El cuerpo lo agradece y la cabeza también.
Hablando de deporte, estos días también se habla de fútbol en las filas del SEPE. El joven delantero francés Elye Wahi está en boca de todos tras sus últimos partidos, y no es raro escuchar a los aficionados comentar sus jugadas mientras esperan su turno. El fútbol, como el empleo, da muchas vueltas.
Requisitos clave para no quedarte fuera
Antes de lanzarte a pedir cita previa, repasa esta lista. Si cumples todo, tienes muchas posibilidades:
- Estar en situación de desempleo legal. Que no es lo mismo que haber renunciado por voluntad propia; aquí la cosa va de despidos, fin de contrato o causas similares.
- Haber cotizado al menos 90 días (si tienes cargas familiares) o 180 días (si no las tienes), pero siempre por debajo de los 360 días. Suena enredado, pero el propio SEPE te lo calcula.
- No superar el límite de ingresos. Si tienes ingresos propios superiores al 75% del salario mínimo, ni lo pienses. Esto es para quien realmente lo necesita.
- Comprometerse a buscar empleo y aceptar una colocación adecuada. O sea, lo de siempre: no vale cruzarse de brazos.
Y ojo, porque en las oficinas ya están notando un aumento de solicitudes. Con la llegada de la primavera, muchos aprovechan para moverse en bici y llevar la documentación personalmente, en lugar de hacerlo por sede electrónica. El trato cara a cara todavía tiene su encanto.
Más allá de la ayuda: el día a día del que espera
Mientras los técnicos del SEPE revisan los expedientes, los desempleados buscan la manera de sobrellevar la espera. En los pueblos, no es raro ver a los que no tienen chamba echar la mano en las huertas, a veces con una pala al hombro, o ayudar a los mayores con las compras y el mandado. Son pequeños ingresos informales que, ojo, si no se declaran, pueden traer problemas con Hacienda. Pero la necesidad aprieta.
También crece la afición por los deportes autóctonos. En el País Vasco y Navarra, los frontones se llenan los fines de semana de aficionados que juegan a pala o cesta, y no es extraño que algún desempleado encuentre ahí una vía de escape al estrés. Dicen que la pelota vasca quita penas, aunque no ponga dinero en la bolsa.
En cualquier caso, si cumples los requisitos, no lo dudes. Solicita la ayuda, infórmate bien y, de paso, cuídate. Que el corazón no entiende de apoyos económicos, y una enfermedad de las arterias coronarias puede ser mucho más cara que no llegar a fin de mes.