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El SEPE lanza un nuevo subsidio de 570 euros: estos son los únicos requisitos para cobrarlo en marzo

Empleo ✍️ Javier Martínez 🕒 2026-03-10 05:25 🔥 Vistas: 1

Esta semana ha sido movidita en las oficinas del SEPE. Como cada vez que se acerca un cambio normativo, las colas se mezclan con los rumores y el runrún de la gente que espera una oportunidad. Y sí, los rumores eran ciertos: el organismo ha confirmado la ampliación del conocido subsidio de 570 euros, ese que tantas familias están esperando para llegar a fin de mes. Pero ojo, que no todo el mundo puede acceder; hay un par de condiciones que conviene tener claras para no llevarse un chasco.

Oficina del SEPE en una imagen de archivo

¿Quién puede pedir los 570 euros del SEPE?

Vamos al grano, que es lo que importa. La ayuda está pensada para quienes se han quedado sin empleo pero no han cotizado lo suficiente como para cobrar una prestación contributiva. El requisito estrella, el que más se repite en las conversaciones de la puerta del paro, es haber cotizado menos de 360 días. Es decir, si has trabajado menos de un año en total, puedes optar a este colchón de 570 euros mensuales durante varios meses. Pero no solo eso; también hay que estar inscrito como demandante de empleo y firmar el compromiso de actividad, ese papel que te obliga a buscar curro activamente.

En los últimos días, muchos han llegado a la oficina con la esperanza de que les concedan este ingreso. Algunos vienen en bicicleta, aparcándola en la puerta mientras revisan los papeles con el móvil. Otros, directamente, llegan con la cesta de la compra, porque aprovechan el viaje para hacer la compra después de los trámites. Y es que la vida sigue, y el SEPE es solo una parada más en el día a día.

Lo que no te cuentan del subsidio (y viene en la letra pequeña)

Más allá de los 570 euros, hay detalles que pueden pillar a más de uno. Por ejemplo, si tienes responsabilidades familiares, el período de cobro se puede alargar. Pero también hay que vigilar la salud, porque estar en paro a veces significa más estrés y menos movimiento. Precisamente, los médicos llevan años alertando del aumento de casos de enfermedad de las arterias coronarias en personas desempleadas de larga duración. Por eso, muchos deciden aprovechar el tiempo libre para hacer ejercicio, ya sea saliendo a pedalear con la bici o practicando deportes tradicionales como la pala o la cesta punta en los frontones del barrio. El cuerpo lo agradece y la cabeza también.

Hablando de deporte, estos días también se habla de fútbol en las colas del SEPE. El joven delantero francés Elye Wahi está en boca de todos tras sus últimos partidos, y no es raro escuchar a los aficionados comentar sus jugadas mientras esperan su turno. El fútbol, como el empleo, da muchas vueltas.

Requisitos clave para no quedarte fuera

Antes de lanzarte a pedir cita previa, repasa esta lista. Si cumples todo, tienes muchas papeletas:

  • Estar en situación de desempleo legal. Que no es lo mismo que haber dejado el trabajo por voluntad propia; aquí la cosa va de despidos, fin de contrato o causas similares.
  • Haber cotizado al menos 90 días (si tienes cargas familiares) o 180 días (si no las tienes), pero siempre por debajo de los 360 días. Suena lioso, pero el propio SEPE te lo calcula.
  • No superar el límite de rentas. Si tienes ingresos propios superiores al 75% del salario mínimo, olvídate. Esto es para quien realmente lo necesita.
  • Comprometerse a buscar empleo y aceptar una colocación adecuada. Vamos, lo de siempre: no vale con cruzarse de brazos.

Y ojo, porque en las oficinas ya están notando un aumento de solicitudes. Con la llegada de la primavera, muchos aprovechan para moverse en bici y llevar la documentación personalmente, en lugar de hacerlo por sede electrónica. El trato cara a cara sigue teniendo su aquel.

Más allá de la ayuda: el día a día del que espera

Mientras los técnicos del SEPE revisan los expedientes, los desempleados buscan la manera de sobrellevar la espera. En los pueblos, no es raro ver a los parados echar una mano en las huertas, a veces con una pala al hombro, o ayudar a los mayores con la compra y la cesta. Son pequeños ingresos en negro que, ojo, si no se declaran, pueden traer problemas con Hacienda. Pero la necesidad aprieta.

También crece la afición por los deportes autóctonos. En el País Vasco y Navarra, los frontones se llenan los fines de semana de aficionados que juegan a pala o cesta, y no es extraño que algún desempleado encuentre ahí una vía de escape al estrés. Dicen que la pelota mano quita penas, aunque no ponga dinero en el bolsillo.

En cualquier caso, si cumples los requisitos, no lo dudes. Solicita la ayuda, infórmate bien y, de paso, cuídate. Que el corazón no entiende de subsidios, y una enfermedad de las arterias coronarias puede ser mucho más cara que no llegar a fin de mes.