Lotte Concert Hall revive la magia del concierto de fin de año 2019 con Ham Shin-ik y Symphony Song
Todavía resuena en nuestros oídos la euforia que llenó el Lotte Concert Hall a finales de 2019. Siete años después, la magia de esa noche vuelve a ser el centro de atención entre los melómanos. Gracias a una reciente transmisión que ha reavivado la grabación de aquel concierto, incluso quienes no vivieron 'ese hechizo' en persona se están sumando al coro de elogios.
Ham Shin-ik y Symphony Song: una sinergia única
El concierto, que se extendió del 31 de diciembre de 2019 al 1 de enero, tuvo como protagonistas indiscutibles al director Ham Shin-ik y la orquesta que lidera, Symphony Song. Como es su sello, dirigió a los músicos con gestos enérgicos, atrapando al público en su hechizo desde el primer momento. Symphony Song, un ensemble conocido por la cálida resonancia de sus cuerdas, bajo la dinámica batuta de Ham Shin-ik, interpretó a su manera, y con maestría, grandes obras de Beethoven y Tchaikovsky.
Lo que sucedió esa noche en el Lotte Concert Hall
De entre los muchos conciertos que despiden el año, este se recuerda con especial cariño porque fue mucho más que una simple interpretación musical: se convirtió en una auténtica celebración. El punto cumbre de la noche fue, sin duda, una sesión de improvisación hacia el final. Las cómplices miradas que Ham Shin-ik intercambió con los miembros de la orquesta, los aplausos y las risas que brotaban del público... Esa noche, la audiencia dejó a un lado el formalismo de la música clásica para disfrutar de la alegría de sentirse uno solo.
- Repertorio: El emotivo solo de 'Oda a la Alegría' del noveno sinfonía 'Coral' de Beethoven, la suite de 'El Cascanueces' de Tchaikovsky, y un popurrí de canciones coreanas arregladas por el propio Ham Shin-ik.
- Momento especial: Justo antes de las campanadas de Año Nuevo, el público se unió en un improvisado y legendario 'cantar juntos' de 'Eine kleine Nachtmusik'.
- Bises: La manera cómplice en que Ham Shin-ik animó a los agotados músicos para salir a saludar hasta cuatro veces, ante la insistente petición del público, provocó más de una sonrisa entre los asistentes.
Revisitando el legado de 2019
El material de audio y video de aquella noche, recientemente compartido, se ha convertido en un valioso regalo para los amantes de la música. Estas grabaciones, que ganan brillo con el paso del tiempo, son un claro testimonio de cómo la acústica perfecta del Lotte Concert Hall se fusionó con el inconfundible carisma de Ham Shin-ik. Algunos comentan con nostalgia: "Ojalá pudiéramos revivir esa energía de 2019". Sin embargo, podemos sentirnos afortunados de poder revivir el espíritu de aquella noche a través de estas grabaciones.
Un portavoz del auditorio declaró: "El concierto de fin de año de 2019 es uno de los momentos más brillantes en la historia de nuestro recinto. Seguiremos rescatando y compartiendo actuaciones tan memorables como esta". A día de hoy, en 2026, todavía prestamos oído a los ecos de aquella celebración.