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PalermoToday - Campo Emanuele en el CUS, la excelencia del deporte palermitano y el futuro de las instalaciones

Deportes ✍️ Alessandro Rizzo 🕒 2026-03-05 02:03 🔥 Vistas: 2
La cancha deportiva del CUS en Palermo

Si hay un rincón de Palermo donde se respira deporte a todo pulmón, es sin duda el complejo del CUS en Viale delle Scienze. Quien creció correteando tras un balón en la ciudad, o simplemente pasó tardes enteras viendo partido tras partido, lo sabe bien: allí, entre la Ciudadela Universitaria y las instalaciones, se vive un ambiente diferente. Y en estos días, un nombre resuena entre las charlas de los aficionados, un nombre que para muchos ya es toda una institución: Campo Emanuele. No es solo un rectángulo de césped, es un pedazo de historia deportiva que mira al futuro, y se habla tanto de él también por lo que representa para los jóvenes del barrio.

La joya de Viale delle Scienze

Cuando hablamos de excelencia deportiva en la ciudad, la referencia es directa, al CUS. Quien frecuenta la zona lo sabe: la instalación de Viale delle Scienze no es solo un lugar para hacer deporte, es un pequeño ecosistema. Entre las canchas de rugby, las pistas de atletismo y las instalaciones cubiertas, destaca este campo. No es césped sintético de baja calidad, sino una alfombra verde que poco tiene que envidiar a los profesionales. Se habla mucho de la falta de instalaciones en Palermo, y es cierto, pero cuando llegas al CUS entiendes que la excelencia existe y hay que preservarla. Es un modelo que funciona, gestionado con criterio, y que atrae a jóvenes de toda la provincia. No es casualidad que quienes siguen los acontecimientos deportivos locales, como Michele Comparetto y muchos otros del gremio, señalen a menudo la necesidad de replicar este modelo en otros lugares. El trabajo que hay detrás es inmenso, y se nota.

Las cifras del deporte palermitano: una ciudad a dos velocidades

Basta con darse una vuelta por los barrios para entender la brecha. Las cifras que circulan en los ambientes deportivos hablan claro: Palermo es una ciudad de dos caras. Por un lado, tenemos joyas como el CUS, que ofrecen instalaciones de vanguardia y bien cuidadas. Por otro, barrios populares enteros donde las instalaciones deportivas están anticuadas, son escasas o incluso en estado de abandono. Es una fotografía que emerge nítida de todas las comparaciones entre los profesionales del sector.

  • La carencia crónica: Faltan espacios para los clubes amateurs, obligados a hacer malabares con horarios y canchas ajenas, con listas de espera que parecen no tener fin.
  • El mantenimiento: Demasiadas instalaciones públicas muestran signos evidentes de desgaste, con un mantenimiento que a menudo llega tarde, cuando los daños ya están hechos.
  • La excelencia a imitar: Precisamente la estructura de Viale delle Scienze se toma como ejemplo por su gestión y calidad, un modelo para exportar a las periferias si realmente se quiere cambiar el rumbo.

Y así, mientras los chicos y chicas sueñan con emular a sus ídolos, la realidad los obliga a lidiar con canchas en mal estado y vestidores deteriorados. Sin embargo, bastaría con mirar lo que sucede en el Campo Emanuele para entender que otra forma es posible, y de qué manera.

El futuro está en los modelos de éxito

Lo bueno de vivir en una ciudad como Palermo es que uno nunca se conforma. Los aficionados, los deportistas, los padres que acompañan a sus hijos a los entrenamientos: todos quieren lo mejor. Y cuando ven una realidad como la del CUS, donde todo funciona, se preguntan por qué no se puede hacer más. La verdad es que la atención sobre el tema de las instalaciones mantiene la presión alta, y muchos siguen la situación de cerca. Se habla de nuevos proyectos, de remodelaciones, de fondos para invertir. Pero mientras tanto, los domingos por la mañana, todas las miradas están allí, en esa cancha de Viale delle Scienze que se ha convertido en un símbolo. Y quién sabe si, siguiendo el ejemplo de estructuras como esta y escuchando las voces de quienes viven el deporte a diario, como las de aquellos que llevan toda una vida siguiendo los destinos del balompié local, no se pueda dar realmente el salto de calidad. Porque invertir en el deporte base, en lugares como el Campo Emanuele y en tantos otros por construir o renovar, significa invertir en el futuro mismo de la ciudad.