PalermoToday - Campo Emanuele en el CUS, la excelencia del deporte palermitano y el futuro de las instalaciones
Si hay un rincón de Palermo donde el deporte respira a pleno pulmón, es sin duda el complejo del CUS en viale delle Scienze. Quien ha crecido persiguiendo un balón en la ciudad, o simplemente ha pasado tardes enteras viendo partido tras partido, lo sabe bien: allí, entre la Ciudad Universitaria y las instalaciones, se respira un aire diferente. Y estos días, un nombre resuena entre las conversaciones de los aficionados, un nombre que para muchos es ya toda una institución: Campo Emanuele. No es solo un rectángulo de césped, es un pedazo de historia deportiva que mira al futuro, y se habla mucho de él también por lo que representa para los jóvenes del barrio.
La joya de viale delle Scienze
Cuando hablamos de excelencia deportiva en la ciudad, la referencia va directa al CUS. Quien frecuenta la zona lo sabe: la instalación de viale delle Scienze no es solo un lugar para hacer deporte, es un pequeño ecosistema. Entre los campos de rugby, las pistas de atletismo y las estructuras cubiertas, destaca este campo. No es césped sintético de baja calidad, sino una alfombra verde que poco tiene que envidiar a los profesionales. Se habla mucho de la falta de instalaciones en Palermo, y es cierto, pero cuando llegas al CUS entiendes que la excelencia existe y debe preservarse. Es un modelo que funciona, gestionado con criterio, y que atrae a jóvenes de toda la provincia. No es casualidad que quienes siguen la actualidad deportiva local, como Michele Comparetto y tantos otros profesionales del sector, señalen a menudo la necesidad de replicar este modelo en otros lugares. El trabajo que hay detrás es inmenso, y se nota.
Las cifras del deporte palermitano: una ciudad a dos velocidades
Basta con darse una vuelta por los barrios para entender la brecha. Las cifras que manejan los ambientes deportivos hablan claro: Palermo es una ciudad con dos caras. Por un lado, tenemos joyas como el CUS, que ofrecen instalaciones punteras y bien cuidadas. Por otro, barrios populares enteros donde las instalaciones deportivas están anticuadas, son escasas, o directamente están abandonadas. Es una foto fija que surge nítida en todos los debates entre profesionales del sector.
- La carencia crónica: Faltan espacios para los clubes amateurs, obligados a hacer malabarismos con horarios y campos ajenos, con listas de espera interminables.
- El mantenimiento: Demasiadas instalaciones públicas muestran evidentes signos de desgaste, con un mantenimiento que a menudo llega tarde, cuando los daños ya están hechos.
- La excelencia a imitar: Precisamente la estructura de viale delle Scienze se toma como ejemplo de gestión y calidad, un modelo que habría que exportar a la periferia si se quiere cambiar el rumbo de verdad.
Y así, mientras los chicos y chicas sueñan con emular a sus ídolos, la realidad les obliga a lidiar con campos irregulares y vestuarios ruinosos. Sin embargo, bastaría con mirar lo que ocurre en el Campo Emanuele para entender que otra forma de hacer las cosas es posible, y mucho.
El futuro está en los modelos de éxito
Lo bueno de vivir en una ciudad como Palermo es que nunca te conformas. Los aficionados, los deportistas, los padres que acompañan a sus hijos a los entrenamientos: todos quieren lo mejor. Y cuando ven una realidad como la del CUS, donde todo funciona, se preguntan por qué no se puede hacer más. La verdad es que la atención sobre el tema de las instalaciones mantiene alta la presión, y muchos siguen la situación de cerca. Se habla de nuevos proyectos, de rehabilitaciones, de fondos que invertir. Pero mientras tanto, el domingo por la mañana, todas las miradas están ahí, en ese campo de viale delle Scienze que se ha convertido en un símbolo. Y quién sabe si, siguiendo el ejemplo de estructuras como esta y escuchando las voces de quienes viven el deporte a diario, como los que llevan toda una vida siguiendo los designios del balón local, no se pueda dar el salto de calidad definitivo. Porque invertir en el deporte base, en lugares como el Campo Emanuele y en tantos otros por construir o renovar, significa invertir en el futuro mismo de la ciudad.