Tottenham Hotspur F.C. se hace fuerte en casa: Una victoria agónica ante el Crystal Palace que anticipa batallas mayores
Seamos sinceros de entrada: no fue un partido para puristas. En una noche donde el aire del norte de Londres estaba cargado de expectación, el Tottenham Hotspur F.C. ofreció una actuación que fue tan poco vistosa como efectiva. Pero como dice el refrán, no te preguntan cómo, te preguntan cuántos. Y el único número que importa después del pitido final es el del marcador. Una sufrida victoria por 1-0 ante un obstinado Crystal Palace mantiene la buena dinámica, aunque nos haya hecho apretar las copas un poco más de la cuenta de lo que nos habría gustado.
Sobrevivir al susto antes de la sonrisa
Durante la primera hora, todo tenía el cartel de una sorpresa mayúscula. El Palace, bien organizado y físico, vino a romper el guion y poco faltó para que lo consiguieran. Abrieron la defensa del Spurs con una facilidad pasmosa al contragolpe, y de no ser por algunos remates desviados y una parada crucial bajo palos, los visitantes se habrían ido de rositas. La batalla del centro del campo estaba perdida, los pases no llegaban a su destino y la ansiedad se palpaba en las gradas. Justo cuando la paciencia se agotaba, apareció el capitán. Un destello de calidad pura: un giro rápido y un disparo que se coló pegado al palo. Fue el Son Heung-min de siempre: el hombre de los momentos decisivos. A partir de ahí, se trató de gestionar el partido, y el Spurs lo sacó adelante, aunque con algún que otro susto de propina.
El inminente desafío de los derbis londinenses
El alivio es evidente, pero hay que mantener la perspectiva. Esta victoria prepara el terreno para una serie de partidos brutales que definirán el verdadero carácter de esta plantilla. El próximo destino es Craven Cottage para enfrentarse al Fulham FC. Los 'Cottagers' no son un rival fácil en su estadio y seguro que habrán visto las grabaciones de este partido, señalando las mismas debilidades que hemos visto todos. Si los de Postecoglou vuelven a ofrecer una imagen tan deslavazada, el equipo de Marco Silva tiene calidad para hacerles pagar caro. Y acechando al fondo, el partido más esperado. El que todos los aficionados marcan en rojo en el calendario. El derbi Chelsea FC vs Tottenham Hotspur F.C. se acerca en el horizonte. La rivalidad Chelsea F.C.–Tottenham Hotspur F.C. no necesita presentación: es un duelo cargado de historia, mala sangre y drama inolvidable. Entrar en ese calderón sin un rendimiento colectivo impecable sería un suicidio. (Y para los curiosos, no, no se van a vestir de corto los San Antonio Spurs —esto va estrictamente de fútbol londinense).
Tres cosas que deben mejorar... y rápido
Si este equipo tiene aspiraciones reales de estar entre los cuatro primeros, no pueden ignorar las señales de alarma del partido contra el Palace. Esto es lo que necesita atención inmediata en los entrenamientos:
- El agujero en el centro del campo: Demasiado espacio entre líneas. El Palace atravesaba el centro del campo como si fuera un paseo dominical. Necesitamos un escudo más fuerte delante de la defensa.
- Disciplina defensiva: Las faltas de comunicación atrás se están convirtiendo en una pesadilla recurrente. Laterales y centrales tienen que estar en la misma sintonía, o los delanteros rivales se darán un festín.
- Regularidad en ataque: Dependemos demasiado de destellos individuales. Hay que variar más los centros al área y el movimiento sin balón debe ser más preciso para generar una presión constante.
Una victoria es una victoria, y tres puntos siempre son bienvenidos. Dan tiempo y generan confianza. Pero el trabajo duro empieza ahora. El partido en casa del Fulham es la prueba inmediata y nos dirá si el equipo ha aprendido la lección. De algo podemos estar seguros: ser del Spurs nunca es aburrido. A por el próximo.