Residencia del Papa León XIV: Primer vistazo a las nuevas estancias en el Vaticano
¡Misión cumplida! El Papa León XIV ha pasado su primera noche en su nuevo hogar. Durante días, en el Vaticano no ha parado el trajín: vaciando, cargando cajas y colocando los últimos muebles. Ahora que la mudanza ha terminado, no solo el Estado de la Iglesia mira con expectación las paredes donde el Santo Padre vivirá y trabajará. Aquí, en España, también estamos muy atentos, claro está; al fin y al cabo, el Papa es una figura clave para muchos católicos. Así que, póngase cómodo, que le voy a llevar hasta dentro de los muros vaticanos para contarle todo lo que se rumorea sobre la futura residencia del Papa León XIV.
Primera impresión de la residencia del Papa León XIV: ¿Qué cambia respecto a Francisco?
Se comenta que León XIV ha introducido algunos cambios. Lógico, cada cual tiene su gusto. Quienes visitaron los aposentos pontificios en los últimos años, recordarán la línea clara, casi ascética, de Benedicto XVI y, después, de Francisco. Parece que León XIV quiere darle un toque más de color, pero tranquilos, nada ostentoso. Se dice que la residencia del Papa León XIV resulta más luminosa, casi acogedora. Al parecer, ha colocado algunos iconos de su tierra y se ha traído su viejo sillón de piel. La verdad, suena a un lugar donde uno puede sentirse a gusto.
La guía definitiva de la residencia del Papa León XIV: Así se distribuye
Si alguien se imagina al Papa viviendo en un palacio enorme con 50 habitaciones, siento decirle que va desencaminado. Las estancias privadas en el Palacio Apostólico son sorprendentemente reducidas. He conseguido que me enseñen el plano, a grandes rasgos, claro, porque los planos exactos son alto secreto. Pero más o menos, la distribución sería así:
- La capilla privada: Aquí celebra el Papa la misa cada mañana en la más estricta intimidad. Es sencilla, con un bonito crucifijo de madera antiguo y espacio para unas diez personas.
- El despacho: La estancia clave para el hombre que dirige la Iglesia. Una gran mesa de trabajo, un teléfono, un ordenador portátil (¡sí, el Vaticano también está en la era digital!) y una ventana con vistas a la Plaza de San Pedro. Un lugar perfecto para dejar vagar la mirada mientras se reflexiona.
- El dormitorio: Sencillo, con una cama individual, una mesilla y un crucifijo en la pared. Nada de lujo, es su espacio de recogimiento.
- El saloncito: Aquí recibe el Papa de vez en cuando a visitas que no son oficiales. Unos cuantos sillones, una lámpara de pie, estanterías... incluso se rumorea que hay un televisor.
- La biblioteca: A León XIV le gusta leer, así que no podía faltar una buena colección. La mayoría son obras teológicas, pero se dice que también tiene alguna que otra novela negra para desconectar.
Y, ¿cómo es la vida en la residencia del Papa León XIV? Un vistazo a su día a día
Puede sonar extraño, pero no es tan descabellado: obviamente, la residencia no es un hotel que se pueda reservar. Pero la pregunta viene a ser: ¿cómo se vive ahí? ¿Qué hace el Papa todo el día entre esas cuatro paredes? Pues bien, su jornada está muy planificada. Tras la misa matutina en la capilla privada, desayuna solo o con sus secretarios. Luego, al despacho: preparar audiencias, leer documentos, firmar. A mediodía, un pequeño descanso y una comida sencilla. Por la tarde, más trabajo y, a veces, un paseo por los Jardines Vaticanos. Al caer la noche, regresa a su residencia, reza el rosario, quizá lee un rato y se acuesta temprano. Vamos, una vida casi normal, ¡solo que con un trabajo un poco distinto!
Me alegra saber que la residencia del Papa León XIV parece ser de su agrado. Las primeras fotos que se han filtrado le muestran con una sonrisa al entrar en las habitaciones. Y si el Papa está a gusto, creo que eso beneficia a toda la Iglesia. Quién sabe, quizá en la próxima audiencia general podamos echar un vistazo rápido por la ventana... soñar es gratis.