El influencer Javier Arias, 'Stunt', detenido con un arsenal en su casa: las rifas de lujo que escondían un secreto oscuro
Menuda sorpresa se llevaron los seguidores de Javier Arias, conocido en redes como 'Stunt', cuando esta semana su nombre aparecía en todos los titulares por un motivo muy alejado de los coches de lujo y las rifas millonarias. El influencer, que se había hecho viral por llevar una Cybertruck hasta el municipio de Necoclí, en Antioquia, fue detenido por las autoridades colombianas tras un registro en su vivienda. Lo que encontraron dentro no tenía nada que ver con los premios de sus sorteos: un auténtico arsenal de armas y municiones. En los pasillos de la fiscalía ya se comenta que este caso puede destapar una trama mucho más grande de lo que parece.
De las rifas de ensueño a los calabozos
Hasta hace unos días, Javier Arias era el ejemplo perfecto del influencer que había logrado amasar una fortuna gracias a sus famosas rifas de lujo. Sus directos en Instagram mostraba coches de alta gama, fajos de billetes y una vida de ensueño que atraía a miles de participantes dispuestos a pagar por un número con la esperanza de llevarse un vehículo valorado en cientos de millones de pesos. La jugada maestra fue cuando anunció el sorteo de una Cybertruck y la exhibió en las playas de Necoclí, un lugar donde jamás se había visto un vehículo así. Ese golpe de efecto le granjeó aún más fama y, sobre todo, más seguidores.
Pero la misma vida que mostraba en pantalla es la que ahora le ha pasado factura. Tras una investigación de varios días de la que se tuvo conocimiento por fuentes internas del caso, la policía de Antioquia irrumpió en su propiedad y se topó con algo que ni sus más fieles fans podrían imaginar. Lejos de los reflectores y las cámaras, el domicilio de Arias escondía un pequeño depósito de armamento. Los rumores en las altas esferas policiales indican que llevaban tiempo siguiéndole la pista, pero el hallazgo superó todas las expectativas.
¿Qué encontraron en su casa?
El resultado del allanamiento no dejó lugar a dudas, según confirman personas cercanas a la investigación. Los agentes se incautaron de un verdadero arsenal que incluía:
- Armas de grueso calibre, entre ellas pistolas y fusiles de uso privativo de las fuerzas armadas, algo que ha hecho saltar todas las alarmas.
- Cientos de municiones de diferentes tipos, listas para ser utilizadas, lo que apunta a que no era una simple colección.
- Varios cargadores y accesorios tácticos para las armas, algunos de ellos de procedencia extranjera.
- Documentación y material que ahora forma parte de la investigación para determinar el origen de todo este material y sus posibles vínculos con grupos ilegales.
La noticia ha caído como un jarro de agua fría en el mundo de los influencers, que ahora miran con lupa el caso de Arias. En las redes, los comentarios no se han hecho esperar: hay quien habla de una review de su vida que nadie pidió, y otros que bromean con que el único guide que debería haber seguido es el de cómo no acabar entre rejas. La pregunta que muchos se hacen es: ¿cómo utilizar la figura de un influencer que promocionaba lujo y terminó vinculado al tráfico de armas? La respuesta, de momento, la está escribiendo la justicia.
El negocio de las rifas, bajo sospecha
Lo que parecía un negocio redondo -vender números para sorteos de coches de alta gama- ahora está en el punto de mira. Las autoridades investigan si detrás de las rifas de Javier Arias podría haber un entramado de lavado de dinero o, peor aún, financiación de grupos ilegales. El hecho de que un influencer con semejante capacidad de convocatoria haya sido capaz de movilizar una Cybertruck hasta una zona como Necoclí, donde la presencia de grupos armados no es ningún secreto, ha levantado todas las alarmas. Una fuente de la línea de mando en Antioquia dejó caer que "esto es solo la punta del iceberg".
Por ahora, Arias permanece detenido a la espera de que se defina su situación jurídica. Sus redes sociales, donde solía subir contenido promocionando sus sorteos, permanecen en silencio. Mientras tanto, sus seguidores -y también sus detractores- no dejan de preguntarse: ¿era todo tan real como parecía, o el lujo que mostraba tenía un precio que ahora tendrá que pagar entre rejas?
Lo que está claro es que la historia de Javier Arias 'Stunt' se ha convertido en un caso de estudio sobre los peligros de creer todo lo que se ve en pantalla. Y también en un aviso para navegantes: en el mundo de los influencers, no todo lo que reluce es oro, y a veces el arma más peligrosa no es la que se esconde en un cajón, sino la que se muestra sin pudor en las redes sociales.