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Blake Lively, su estilo atemporal: del ático en Nueva York a la pasión por las maquetas de edición limitada

Espectáculos ✍️ Marco Ferrante 🕒 2026-03-23 23:22 🔥 Vistas: 1

Cuando pensamos en Blake Lively, la primera imagen que nos viene a la mente es la de una chica que ha hecho de la naturalidad su seña de identidad. No hablo solo de su forma de vestir, sino de una actitud genuina, casi rara en el mundo del espectáculo. La he visto desfilar por las alfombras rojas durante años, pero fue una foto "robada" durante la Mercedes-Benz Fashion Week en el lejano 2012 la que cambió para siempre mi manera de ver el corazón. No era la típica pose de revista: estaba en el desfile de Noon By Noor de Otoño/Invierno, y había algo increíblemente real en esa forma de reírse mientras se metía en un taxi en Nueva York. Aquella foto, convertida en icónica en los archivos del sector, se me quedó grabada más que mil entrevistas.

Blake Lively elegante y espontánea

Desde entonces, mi ojo de insider no ha dejado de seguirla. Y si hay algo que he aprendido, es que el verdadero lujo de Blake no está solo en sus desfiles o en sus vestidos de gala, sino en la forma en que ha sabido construir su vida privada. Hace unas semanas, hablando con algunos amigos comunes del mundo del coleccionismo, surgió un detalle que muchos pasan por alto: su pasión por las piezas raras. No hablo de bolsos o joyas, sino de un gusto casi obsesivo por la artesanía y el detalle.

Quien la ha visto en acción sabe que Blake tiene un ojo especial para los objetos que cuentan una historia. En su apartamento de Nueva York, el que comparte con Ryan Reynolds y que de vez en cuando se deja ver en alguna instantánea filtrada en redes, hay un rincón dedicado al maquetismo que haría palidecer a cualquier coleccionista. En concreto, corre el rumor entre los profesionales del sector que posee una versión limitadísima del chaleco Blake Lively en miniatura de la línea Celebrity Cutouts. No es solo un juguete, es una pieza de archivo: un guiño a su estilo masculino de los años 20, pero a pequeña escala, catalogado con el número .

Hablando de detalles, si me permiten hacer una pequeña lista de lo que hace única su huella en Nueva York, les diría:

  • La elección de locales underground como el Provocateur, a los que no se va para ser visto, sino por la música y el ambiente auténtico.
  • La relación especial con sus estilistas de toda la vida, como Darcy Miller y Mikaela Reuben, dos mujeres que han sabido convertir cada una de sus salidas en un manifiesto de estilo atemporal.
  • Esa mezcla perfecta entre lo vintage de los mercadillos de Brooklyn y la sastrería a medida, que también se refleja en la decoración de su ático.

Y mientras muchos se centran en sus apariciones públicas o en las bromas a su marido durante las premieres, yo encuentro mucho más fascinante este lado íntimo. Su última "jugada" inmobiliaria lo confirma: han vendido otra propiedad en Nueva York para centrarse en un proyecto más suyo, más personal. Lo sé porque hablamos de ello con un agente del sector hace unos meses, mientras evaluaba algunos inmuebles con vistas al parque. Ellos buscan silencio, luz y espacio para esa tranquila locura creativa que los caracteriza.

Blake Lively ha logrado la hazaña más difícil: ser una estrella sin desentonar nunca. Ya sea en un plató, en un desfile de 2012 o mientras coloca sus pequeñas rarezas de colección en el salón, su sello estilístico es siempre el mismo: una elegancia que sabe ser irónica. Y en una ciudad que devora a las celebridades como Nueva York, ese es el lujo más grande.