Jon Almaas: De la pantalla a la granja, «Info Práctica» y una Navidad con Bård, Else y Steinar
Ha sido el favorito de todos desde sus días en «Nytt på nytt», y ahora parece que Jon Almaas ha decidido estar más presente que nunca. Ya sea como granjero en Hallingdal, presentador del increíblemente popular pódcast «Info Práctica con Jon Almaas», o como parte de la celebración navideña en la televisión de este año, es imposible no toparse con él. ¿Y por qué querríamos evitarlo?
De la sala de estar al establo: La vida granjera con subsidios
La mayoría aún asocia a Jon con su rol de presentador, pero en los últimos años ha pasado casi el mismo tiempo en su granja. Se ha lanzado de lleno a la rutina de los granjeros, con mucho humor y las manos en la tierra. Y sí, es el primero en admitir que la vida en el campo no es todo miel sobre hojuelas. El año pasado recibió una suma en subsidios que, según él mismo, «no tendría sentido trabajar sin eso». Esa honestidad es refrescante, y muy típica de Jon: No se anda con rodeos, ni en la pantalla ni en el tractor.
«Info Práctica» – El pódcast que se volvió del pueblo
Sin embargo, es a través de las ondas de radio que Jon quizá llega a más personas hoy en día. Junto con su compinche Bård T. Johansen del universo de «Nytt på nytt», y por supuesto Else K. Furuseth y Steinar Sagen, ha creado un pequeño fenómeno mediático. «Info Práctica con Jon Almaas» se ha convertido en el lugar donde los oyentes obtienen precisamente eso: información práctica sobre todo, desde jardinería hasta escándalos políticos, servida con una mezcla única de humor seco y genuina curiosidad.
- Bård T. Johansen: El compañero de humor cáustico que siempre hace las preguntas más raras.
- Else K. Furuseth: La periodista de voz suave y datos duros.
- Steinar Sagen: La leyenda de la radio que hace que todo suene como una buena historia.
La química es tan buena que es casi imposible escucharlos sin sonreír. Y cuando los cuatro se reúnen para el especial navideño, sabemos que llenarán las fiestas con la dosis justa de seriedad y diversión. Seguro hablarán de todo, desde los dilemas de la cena de Navidad hasta los peores regalos del año, todo con ese toque tan característico de Almaas.
La paz (y la guerra) de la vida privada
Incluso un presentador querido por el público tiene sus propios problemas. Jon ha tenido que enfrentar críticas y miradas indiscretas a su vida privada. Entre otras cosas, ha tenido que lidiar con los giros inesperados del amor; como él mismo dice: «Solo hay que aceptar que ella tiene otros hombres aparte de mí». Es el tipo de declaración que nos hace arquear las cejas, pero también nos recuerda que los famosos son gente común con las mismas dificultades. Ha tomado las críticas con calma y ha respondido con la autoridad serena que solo puede tener un hombre con un currículum que incluye desde Eurovisión hasta esquilar ovejas.
Sigue siendo el hombre del pueblo
Jon Almaas demuestra una y otra vez que es más que un presentador. Es una institución. Ya sea siguiéndolo en el pódcast, en el especial navideño o viéndolo navegar por la vida de granjero, lo hace con un carisma que es únicamente suyo. Y si te pierdes de algo, no te preocupes: seguro vendrá más información práctica más adelante.