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Jessica Pegula: La reina de la resistencia suma su victoria más épica en Charleston y ya tiene en la mira a Rybakina

Deportes ✍️ Carlos Martínez de la Fuente 🕒 2026-04-02 13:08 🔥 Vistas: 1

Si hay algo que nunca debes hacer cuando te enfrentas a Jessica Pegula es dar el partido por perdido. La estadounidense lo volvió a demostrar en el Credit One Charleston Open, donde logró lo que ya es la victoria más larga de toda su carrera. No exagero, amigo: tres horas y media de puro teatro sobre la tierra verde, contra una Yulia Putintseva que la llevó al límite físico y mental. Y Pegula, como la gran campeona que es, encontró la manera de ganar.

Jessica Pegula celebrando un punto en Charleston

El maratón de Charleston: cuando el récord está hecho de garra

No me refiero solo al tiempo en la cancha. Hablo de la remontada. Pegula perdió el primer set 5-7 y en el segundo ya iba 2-4 abajo. Cualquier otra se habría ido a la ducha pensando en el próximo torneo. Pero ella no. Sacó la artillería pesada, ese revés que corta el aire como un cuchillo, y empezó a jugar cada punto como si fuera el último de su vida. El marcador final: 5-7, 7-6(4), 7-5. Cuando terminó, el público del Family Circle Tennis Center se puso de pie. Y yo con ellos desde la redacción.

Este triunfo no es una anécdota. Es una declaración de intenciones de cara a la gira de tierra batida. Y lo más bonito del caso es que las estadísticas de Jessica Pegula ya incluyen un puñado de batallas épicas, pero ninguna tan larga como esta. Ojo al dato: en todo 2025 no había pasado de las dos horas y cuarenta minutos. Aquí rompió el cronómetro y también la moral de su rival.

De Nueva York a Charleston: el espíritu de "A Racquet at The Rock"

¿Conocen esa energía que desprende cuando juega en casa? Pues es la misma que exhibió en aquel evento benéfico A Racquet at The Rock el año pasado, donde mezcló tenis de altísimo nivel con su faceta más solidaria. Allí ya se vio que Pegula no es solo una máquina de ganar títulos: es una competidora que entiende el deporte como una extensión de su carácter. Y ese carácter es pura roca.

Porque seamos sinceros: cuando miramos sus números, a veces nos olvidamos de lo constante que ha sido. Desde 2021 está metida en el top 10 mundial casi sin bajarse. Ha sumado cuartos de final en todos los Grand Slams, ha ganado títulos WTA 1000 en Montreal y Guadalajara... y lo más importante, nunca se ha escondido en los momentos calientes. Eso es lo que separa a las buenas de las leyendas.

El fantasma de Selekhmeteva y la sombra de Rybakina

Hablando de momentos calientes, no puedo evitar recordar aquel duelo loco contra Oksana Selekhmeteva en el Abierto de Australia de 2024. La rusa, entonces una desconocida, la llevó al desempate del tercer set. Y Pegula, otra vez, apareció con un par de derechas que todavía resuenan en la Rod Laver Arena. Esa capacidad de encontrar su mejor tenis cuando más arde la casa es lo que la convierte en una aspirante perpetua a todo.

Y ahora viene lo gordo. En octavos de final en Charleston, el destino ha querido cruzarla con Elena Rybakina. Un Pegula vs. Rybakina que promete ser un partidazo de los que recordamos con palomitas en la mano. La kazaja tiene el servicio más temible del circuito y un revés que parece sacado de otro planeta. Pero Pegula tiene algo que Rybakina aún está aprendiendo: la paciencia para desgastar, para cambiar ritmos, para hacer que la otra peque en los momentos clave.

  • Enfrentamientos directos: Rybakina lidera 3-2, pero Pegula ganó los dos últimos en pista dura.
  • En tierra batida: Nunca se han enfrentado. Ventaja para Pegula, que ha crecido mucho sobre esta superficie en el último año.
  • Clave del partido: El primer golpe. Si Pegula aguanta los primeros tres juegos de cada set, la presión cambiará de bando.

Más que números: una líder dentro y fuera de la cancha

Pero no todo son estadísticas y enfrentamientos. Jessica Pegula es también la cara visible de un cambio generacional en el tenis femenino. Mientras otras se pierden en lesiones o en vaivenes de confianza, ella ha construido una carrera de hormiguita: torneo a torneo, victoria a victoria. Y aunque todavía no tenga un Grand Slam en su vitrina, ya ha ganado algo más valioso: el respeto unánime del vestuario.

Así que ya sabes. Si esta noche te conectas para ver Pegula vs. Rybakina, no parpadees en los segundos sets. Porque con Jessica, el espectáculo siempre empieza cuando parece que todo está perdido. Y en Charleston, la tierra huele a nueva reina. ¿La próxima parada? El cielo. O, al menos, las semifinales.