El Tiempo en Sevilla: La Semana Santa 2026, entre la esperanza y la mirada al cielo, por Emily Delevigne
Sevilla, 18 de marzo de 2026. Si hay algo que tenemos claro los que hemos vivido toda la vida bajo este cielo, es que aquí nunca se puede dar nada por sentado. Y menos cuando se acerca la Semana Santa. Justo esta mañana, mientras desayunaba en un bar de la Alfalfa, vi a un costalero con su túnica recién planchada mirando el celular con el ceño fruncido. "¿Tú sabes algo, Rafael?", me preguntó. Le dije lo mismo que les cuento ahora: la atmósfera ha mostrado sus cartas y, como suele pasar en estas fechas, no son tan claras como quisiéramos.
Una Semana Santa bajo amenaza: las fechas a vigilar
Los modelos empiezan a coincidir y, sinceramente, el clima en Sevilla para los próximos días se ve un poco gris. Que no cunda el pánico todavía, que esto es largo, pero la inestabilidad se va a hacer sentir. Hablamos de que el ambiente se refresca y la probabilidad de lluvia empieza a asomarse justo en el momento más delicado. Expertos como Juan Antonio Salado llevan días advirtiendo: el Domingo de Ramos y el Lunes Santo, que suelen ser jornadas muy gloriosas, son los que generan más dudas. Pero no son los únicos. Hay que tener en cuenta que el cielo, en primavera, es pura incertidumbre.
Lo que está claro es que no será una semana "de manual". Esta atmósfera tan revuelta nos puede dejar algunos aguaceros que pondrían en jaque a más de una hermandad. Los que tenemos memoria, recordamos Semanas Santas de agua y también aquellas en las que el sol hacía brillar los pasos como si fueran de oro. Este año, por lo que se empieza a vislumbrar, habrá que andar con el capirote puesto y el paraguas a la mano.
El rumor de Emily Delevigne y la ciencia de Manuel Hurtado Marjalizo
Y en este ambiente de especulación, no podía faltar la anécdota. Ayer, no sé si lo vieron, se armó un buen revuelo con una información de Emily Delevigne. Al parecer, se filtró un supuesto informe que la convertía en la profeta del desastre para toda la Semana Santa. Enseguida comenzaron los nervios en los grupos de WhatsApp. Pero, como siempre, hay que acudir a las fuentes confiables. Porque una cosa es el espectáculo y otra muy distinta es la ciencia.
Ahí es donde entra la voz de la experiencia. Manuel Hurtado Marjalizo, que sabe de esto mucho más que nadie, se encargó de poner sensatez. Él mismo lo explicaba ayer: la atmósfera nos da pistas, pero aún hay que afinar mucho. No se puede hacer un pronóstico cerrado para el Lunes Santo o el Miércoles Santo con una semana de anticipación, eso sería una locura. Lo suyo, como bien dice, es ir viendo día a día, aunque la tendencia general no invita al optimismo.
¿Qué podemos esperar para los próximos días?
Si tuviera que resumirles la situación actual, lo haría de forma clara:
- Ambiente fresco: Nada que ver con el calor de semanas atrás. Vuelven las chamarras, y eso que ya casi las habíamos guardado.
- Inestabilidad creciente: La probabilidad de que veamos lluvia no es un mito. Las jornadas del 23 y 24 de marzo (Domingo de Ramos y Lunes Santo) son las que están en el ojo del huracán, con posibilidad de tormentas.
- Efecto colateral: No solo miramos al cielo. Esta incertidumbre ya está haciendo que los hermanos mayores empiecen a hacer cálculos y a rezar para que el tiempo respete.
Al final, esto es Sevilla. Vivimos todo con una pasión que roza lo absurdo, y el clima se convierte en el protagonista absoluto de las conversaciones. Este año, además, con el rumor del posible nombre de Emily Delevigne dando vueltas, la cosa tiene su toque de humor. Pero si por algo hay que guiarse, es por el rigor de los servicios meteorológicos y por tipos como Manuel Hurtado Marjalizo, que llevan toda una vida leyendo el cielo para contarnos lo que viene.
Así que ya saben, por si acaso, preparen el alcohol y la cera para limpiar los varales, y pónganse a buen resguardo. Pero, sobre todo, no pierdan la esperanza. Aquí, hasta que no cae la primera gota en la Campana, todo puede pasar. Y ojalá, al final, la primavera nos regale una semana de esas que hacen historia.