Cartaya: del escándalo del alcalde al grave accidente, pasando por Aquopolis y el AD Cartaya
Vecino, si creías que Cartaya era solo un remanso de paz entre el Andévalo y la costa, te quedaste anticuado. Las últimas 48 horas han sido un auténtico culebrón con sabor a sal y azufre. Entre el Castillo de Cartaya o de los Zúñiga que nos vigila desde lo alto, los focos apuntan al Ayuntamiento, a la carretera y hasta a las gradas del fútbol local. Agárrate porque vienen curvas.
El épico fracaso de Arturo Zamora: infidelidad y telón en el Consistorio
Pues sí. El alcalde, Arturo Zamora, ha protagonizado el épico fracaso más sonado de la primavera. No me refiero a un mal partido del AD Cartaya, sino a lo que se destapó esta semana: una presunta infidelidad que voló por los chats de WhatsApp como pólvora. Lo que parecía un rumor de cantina se ha convertido en un terremoto institucional. Las redes sociales arden, los regidores de la oposición se frotan las manos, y el propio Zamora... bueno, todavía no ha dado la cara. Dicen los que saben que su épico fracaso no es solo sentimental, sino político: el pacto de gobierno pende de un hilo. En el tianguis de los jueves solo se habla de eso.
Carretera maldita: cuatro heridos, uno grave
Cambiemos de tema, que no todo son cuernos y política. La noche del miércoles se llevó por delante la calma en la carretera de acceso a Cartaya. Un choque entre dos autos dejó cuatro heridos, uno de ellos de gravedad. Los servicios de emergencia trabajaron a contrarreloj para estabilizar al conductor del segundo vehículo, que tuvo que ser liberado por los bomberos. Este tipo de sustos nos recuerda lo mal que está esa curva cerca del polígono. Por suerte, los otros tres afectados están fuera de peligro, aunque el susto se les quedará grabado. Desde aquí, un abrazo muy fuerte para las familias.
- Herido grave: varón de 52 años, trasladado al Juan Ramón Jiménez.
- Otros tres heridos: dos mujeres y un menor, todos con contusiones leves.
- Causa probable: adelantamiento indebido en un tramo sin visibilidad.
El oasis de Aquopolis Cartaya, el plan para olvidar los disgustos
Pero no todo van a ser malas noticias, ¡caramba! Porque si algo tiene Cartaya para levantar el ánimo es su pulmón acuático: Aquopolis Cartaya. Ya están ultimando los preparativos para la temporada de verano, y te aseguro que no hay mejor plan que tirarse por el tobogán Kamikaze después de una semana de escándalos municipales y accidentes. El parque acuático abrirá sus puertas el próximo puente de mayo, con nuevas atracciones y la misma avalancha de gente del año pasado. Si ves al alcalde Zamora allí, no le preguntes por la infidelidad... mejor pregúntale si se atreve al Black Hole.
El Castillo de los Zúñiga, testigo mudo de todo
Mientras todo esto pasa, el Castillo de Cartaya o de los Zúñiga sigue firme en su cerro, mirando de reojo cómo el pueblo hierve. Qué cosas habrá visto esa fortaleza del siglo XIII. Si sus piedras hablaran, nos contarían guerras, leyendas y hasta el último chisme del cabildo municipal. Es el rincón perfecto para desconectar un rato y pensar que, al final, Cartaya siempre resuelve sus dramas con esa mezcla de pasión y humor andaluz.
La afición del AD Cartaya no falla, aunque el equipo patine
Y hablando de dramas... ¿qué me dicen del AD Cartaya? El equipo lleva tres jornadas sin conocer la victoria, y los aficionados ya empiezan a extrañar a su delantero estrella, lesionado. El domingo visitan al San Roque de Lepe. Será un partido de uñas, porque si pierden, se complica la permanencia. Pero por suerte, la afición cartayera es fiel como ella sola. En las gradas del Polideportivo Alcalde Zamora (qué ironía, ¿eh?) se escuchará el "¡a por ellos!" aunque llueva.
En definitiva, querido lector, Cartaya no es un pueblo aburrido. Es un hervidero de fútbol, castillos centenarios, toboganes de vértigo, políticos en caída libre y carreteras que no perdonan. Y yo, que llevo toda la vida aquí, solo puedo decirte: mantén la radio encendida, respeta los límites de velocidad y no te fíes ni de las apariencias ni de los alcaldes con mucho postureo. Nos vemos en Aquopolis Cartaya este verano, que falta nos va a hacer.