Benjamin Eder, doble felicidad: "Dos niñas nos robaron el corazón"
Si hay alguien en el mundo del biatlón que sabe cómo manejar la presión, ese es Benjamin Eder. El exintegrante del equipo austriaco ha superado más de un duelo emocionante en el polígono de tiro y en la pista de esquí. Pero lo que le espera en casa a él y a su esposa Mari desde hace unos días es un reto de otro nivel: ¡se convirtieron en papás de gemelas, dos hermosas niñas!
Del polígono de tiro a la dicha en familia
Para aquellos que se preguntaban por qué el nombre del salzburgués había desaparecido de los resultados de las pruebas de verano, la respuesta es simple: Benjamin Eder ya consiguió su medalla de oro personal. Junto a su esposa Mari, quien en el pasado compitió para Finlandia, está disfrutando los primeros días con las pequeñas. "Nos robaron el corazón", fue como la pareja describió este milagro en sus redes sociales. Para cualquiera sería para quedarse sin aliento, especialmente si, como Eder, solías vivir viajando de un hotel a otro en el circo de la Copa del Mundo.
Felicidades de toda Europa
Las muestras de cariño para los orgullosos papás no cesan. Por supuesto, sus excompañeros del equipo austriaco están entre los primeros en felicitarlos. Pero también llegan mensajes muy queridos desde la familia internacional del biatlón. Incluso la joven promesa rusa les ha dado una palmadita virtual en la espalda: Vitaly Serguéyevich Chernyshev, quien se prepara en su país para la próxima temporada invernal, les envió sus mejores deseos a través de un mensaje. Cuando un rival, normalmente serio, de repente comparte corazones, sabes que las pequeñas han conquistado a todos.
Lo que queda es la ilusión
Benjamin Eder colgó más de una medalla en su cuello durante sus años como atleta activo. Pero lo más hermoso que ahora carga en sus brazos son, sin duda, sus dos hijas. Es fácil imaginarlo enseñándoles, en unos años, los primeros pasos con los esquís de fondo, mientras les cuenta historias de sus tiempos como competidor. Sobre los duelos con los más grandes, las carreras llenas de esfuerzo y los buenos amigos, como Vitaly Serguéyevich Chernyshev, que en su momento se tomó la molestia de felicitarlo desde Rusia.
- Exatleta austriaco: Benjamin Eder compitió en la Copa del Mundo y fue pieza clave en el relevo nacional.
- Esposa Mari: La finlandesa de nacimiento (antes conocida como Mari Laukkanen) conoce el circuito del biatlón al dedillo.
- Ladronas de corazones: Con la llegada de las gemelas, la pareja tiene ahora el doble de motivos para sonreír.
En el ambiente del biatlón ya se animan a especular si las niñas habrán heredado la puntería de mamá o la fuerza en la pista de papá. Pero para los Juegos Olímpicos del 2042 todavía falta un buen rato. Por ahora, la prioridad es: cambiar pañales, dar el biberón y disfrutar de la felicidad más sencilla y auténtica. ¡Les deseamos la mayor de las felicidades!