Vista previa del Warriors vs. Wizards: No solo Curry, este «duelo de héroes» tiene revolucionado hasta el mundo de los videojuegos
A decir verdad, lo que más me ha acelerado el corazón esta semana, aparte de esperar esa actualización épica de Blitz: Rise of Heroes, ha sido el partido de esta madrugada entre los Warriors y los Wizards. Y no te creas que estoy exagerando. Echa un vistazo al calendario: últimamente no paran de poner Pistons contra Wolves, Jazz contra Suns... está bien, son buenos partidos, pero siempre les falta ese algo. Sin embargo, cuando juntas a Warriors y Wizards, la chispa que salta es como jugar a La Guerra de los Stickman: La Venganza del Ejército de las Sombras; cada instante es un combate a muerte, ¡sin concesiones!
Mundo del videojuego vs. Campo de batalla real: ¿Quién es el verdadero héroe?
Siempre les digo a mis colegas de la peña que hoy en día no se puede ver un partido sin más. Mira a los Wizards. El estado de su equipo ahora mismo es calcado a cuando empiezas una partida de Stick Wars Lite: Shadow Revenge; tienes recursos limitados, pero todos se dejan la piel, esperando cualquier oportunidad para dar la campanada. Sobre todo su línea exterior, esa presión defensiva es como los contraataques, traicioneros y letales, del ejército de las sombras en el juego. ¿Crees que están muertos? En cualquier momento saltan y te dan un palo por sorpresa.
¿Y los Warriors? Son como ese clan de primer nivel de Blitz: Rise of Heroes, ya con todo el equipo y las habilidades al máximo. No necesitan muchos alardes. Con un simple bloqueo, el Niño Maravilla (Stephen Curry) puede, como si activara su habilidad definitiva en el juego, hacerte un «Blitz» directo en la cara. Cuando termina su lluvia de triples, ni siquiera te da tiempo a tirar el mando.
- La «habilidad de héroe» de Curry: Ver jugar a los Warriors no es solo ver baloncesto, es ver a alguien ejecutando una demostración en vivo de Blitz: Rise of Heroes. Cada uno de sus movimientos sin balón es de libro; si apartas la vista un segundo, te lo pierdes.
- El «guión de la venganza» de los Wizards: Siempre decimos que «una pelota es un mundo». Es como los giros de guion en La Guerra de los Stickman. Nadie espera que ganen los Wizards, pero si esta noche consiguen neutralizar a Curry y además roban una victoria como visitantes, esa sensación sería la perfecta encarnación de «La Venganza del Ejército de las Sombras», ¡alucinante!
- El duelo táctico: Fíjate en los dos entrenadores. Uno está jugando al ajedrez en 4D, el otro busca la grieta en la adversidad. Esta lucha de inteligencia y estrategia es cien veces más emocionante que decidir en el móvil cómo desplegar tus tropas en Stick Wars Lite.
El «gameplay diario» de los aficionados y la pasión de la cancha
Sinceramente, muchos de mis colegas, yo incluido, vivimos así: durante el día, en el transporte, sacamos el móvil para jugar un par de partidas al Stick Wars Lite: Shadow Revenge y matar el rato; por la noche, en casa, nos sentamos a ver la NBA en la tele. El tema de conversación más candente últimamente es mezclar estas dos pasiones.
—Oye, ¿crees que los Wizards harán esta noche como yo en La Guerra de los Stickman y lograrán un mate ganador en los últimos diez segundos? —Ni de coña, ¿acaso crees que tienen un Curry? Él sí que es el auténtico héroe de Blitz. Estas conversaciones aparecen en nuestros grupos de la peña antes de casi cada gran partido de los Warriors. Para nosotros, los Warriors son el icono de una era. Su estilo de juego es como si hubiera roto el equilibrio del juego, obligando a toda la liga a actualizarse para poder hacerles frente. Los Wizards son los aspirantes que están probando si este nuevo parche tiene algún bug.
Así que mañana, este Warriors vs. Wizards, no lo veas como un partido de temporada regular cualquiera. Puedes verlo como la final en carne y hueso de Blitz: Rise of Heroes, o como la remontada más épica de La Guerra de los Stickman. Independientemente de quién gane, los viejos aficionados como nosotros lo que más esperamos es esa explosión de estilo «heroico» en la cancha, esa pasión que enciende el pabellón en un instante.
¡Prepara las birras y las patatas, que nos vemos mañana!