Voodoo Jürgens anuncia "Gschnas", su nuevo álbum: El poeta vienés y su cuarta obra maestra
Si vives en Viena, es imposible pasar por alto su figura. Y si aprecias las buenas canciones, mucho menos. Voodoo Jürgens, el poeta de voz rota y narraciones sacadas directamente del subsuelo vienés, regresa a la escena. Esta vez lo hace con un nuevo álbum que lleva el sugerente título de "Gschnas". Quienes han tenido la suerte de escucharlo ya asienten con complicidad: en el sector se rumorea que será su cuarta obra maestra consecutiva.
"Gschnas" – mucho más que una simple palabra
El título ya lo dice todo. Gschnas, el término vienés para referirse a la mascarada, al jaleo, pero también a algo que no debe tomarse del todo en serio: ese es precisamente el universo de Voodoo Jürgens. Juega con los personajes, con los clichés, con el alma misma de la ciudad. Y aun así, o quizá por eso mismo, cada una de sus canciones es tan auténtica como un pronóstico del tiempo en abril. Su nueva obra promete exactamente esa mezcla: letras profundas que te hacen reír por fuera mientras lloras por dentro, y melodías que se te incrustan en el cerebro desde el primer acorde.
Esto es lo que pueden esperar sus fans:
- Humor vienés en estado puro: Voodoo Jürgens se mantiene fiel a su estilo y canta en vienés, pero de una manera que lo entiende todo el que tenga oídos para escuchar.
- Historias de andar por casa: Desde el bar de toda la vida en la esquina hasta la estación de metro en plena noche; sus personajes están en todas partes.
- Esa voz inconfundible: Ahumada, quebrada, pero siempre rebosante de alma. Un timbre como un buen vino de la casa.
"Los partidos de fútbol no son sanos para mí"
Pero Voodoo Jürgens no sería quien es si solo hablara de música. El hombre también tiene opinión sobre el balón. Hace poco, mientras tomaba una cerveza, confesó: "Los partidos de fútbol no son sanos para mí". Y uno puede entenderlo si le conoce. Se estremece con cada entrada, sufre con su equipo, jura como un carretero... como si él mismo estuviera sobre el césped. Para él, no es un entretenimiento relajado de domingo, sino una guerra de nervios. Pero esa pasión, esa entrega total, es precisamente lo que le define como artista. Ya sea en el mercadillo o en el estadio: Voodoo Jürgens siempre está en el centro de la acción, nunca solo de acompañante.
El nuevo álbum, "Gschnas", verá la luz este otoño, y habrá que esperar a ver qué historias saca esta vez de la chistera. Si hacemos caso a las primeras críticas (y no hay motivo para no hacerlo), una cosa está clara: el hombre es sencillamente incapaz de hacer un mal disco. Es y seguirá siendo el rey indiscutible (aunque en la sombra) de la canción vienesa, aunque él jamás lo admitiría. Es demasiado humilde, demasiado terrenal para eso. O, como se dice en Viena: un tío encantador.
Así que: abran bien los oídos y escuchen cuando salga "Gschnas". Será una fiesta para todos los que aman la música honesta, y quizá incluso para aquellos que tampoco encuentran muy sano eso del fútbol.