Inicio > Deportes > Artículo

Sevilla vs. Valencia: Locura en el Nervión. 2-2 tras ir 0-2 – LaLiga at its best

Deportes ✍️ Karl-Heinz Haring 🕒 2026-03-22 08:06 🔥 Vistas: 2
Jugada del Sevilla contra el Valencia

El Sánchez-Pizjuán vivió una noche de locura el domingo. Lo que pintaba como una cómoda victoria visitante para el Valencia acabó convirtiéndose en una montaña rusa de emociones. El duelo entre Sevilla y Valencia no solo dejó seis goles, sino una historia con tanta emoción que dejó sin palabras hasta a los aficionados más veteranos de LaLiga. Noventa minutos de puro nervio y, al final, un 2-2 que supo a victoria para los locales.

Primera parte: Pesadilla blanquirroja

Os lo digo sinceramente, los primeros 45 minutos fueron para hacérselo mirar, al menos para un sevillista. El equipo de García Pimienta parecía irreconocible, pero para mal. Faltaba de todo: intensidad, orden y esa famosa última pase. Uno de la plantilla lo resumió después a la perfección: "La primera parte ha sido muy, muy mala". Y sí, no puedo estar más de acuerdo. No solo fue mala, fue un caos.

El Valencia, por su parte, aprovechó esta fase de debilidad con una frialdad absoluta. Dos acciones a balón parado, dos goles. Primero marcó Hugo Duro tras un barullo en el área, y luego Largie Ramazani aprovechó un despeje fallido. 0-2 al descanso: para muchos en el estadio, eso era el principio del fin. Eso sí, quien pensara que el partido estaba sentenciado no conoce bien la capacidad de reacción de este equipo.

Segundo acto: Una lección de mentalidad

Lo que pasó en el vestuario solo lo saben los jugadores. Pero lo que vimos después sobre el césped fue como una guía para remontadas estilo sevilla – valencia. De repente, la energía apareció. Se empezaron a ganar los duelos, la afición se convirtió en esa jugadora número doce que todo equipo necesita. Se veía a los futbolistas creyendo en el empate.

No fue una obra maestra técnica, sino pura fe y carácter. Con un penalti transformado se rompió la mala dinámica, y cuando llegó el segundo tanto con una jugada que en los entrenamientos sale pocas veces tan bien ejecutada, el estadio tembló. El empate fue más que merecido. Mirando atrás, incluso pudieron haber conseguido algo más, pero así es el fútbol: a veces, un 2-2 después de ir 0-2 sabe mejor que una aburrida victoria por 1-0.

Lo que nos deja este duelo

Para los que aún se preguntan cómo usar sevilla – valencia como ejemplo, la clave es la fe. Quien escriba esta reseña de sevilla – valencia debe destacar que LaLiga no es solo pizarras y tácticas. Fueron pequeños detalles los que marcaron el punto de inflexión:

  • La intensidad: Tras el descanso, cada duelo fue una declaración de intenciones.
  • La afición: El Nervión, cuando se lo propone, es capaz de engullir al rival.
  • Los errores del contrario: El Valencia empezó a replegarse en su campo, un error psicológico imperdonable en el Sánchez-Pizjuán.

Para el Valencia, este empate es, sin duda, un jarro de agua fría. Tenían los tres puntos al alcance de la mano, pero al final les faltó contundencia en las transiciones. En mi opinión, esto es un aviso para el equipo de Baraja: en esta liga, cualquier mínimo bajón de nivel se paga al instante.

Viendo las imágenes de los jugadores del Sevilla celebrando el pitido final ante la Fondo, se entiende el valor emocional de este punto. No fue una victoria, pero quizás sí el reinicio psicológico que este equipo necesitaba. ¿Y para los espectadores? Una noche de sábado que se quedará grabada porque tuvo, de principio a fin, todo lo que hace grande al fútbol en el sur: pasión, drama y un final feliz para los que nunca dejan de luchar.