¿Es Robin Packalen un tacaño? Los sorprendentes hábitos de ahorro de la superestrella – ejemplos que lo delatan
Si piensas que el éxito y el dinero van de la mano de derrochar sin control, es que no conoces a Robin Packalen. La estrella más brillante del pop finlandés ha dado que hablar en las redes sociales últimamente de una manera que ha hecho que más de uno se frote los ojos. No se trata de un nuevo disco o un gran espectáculo, sino de algo mucho más cotidiano: la relación de Robin Packalen con el dinero.
En las redes se preguntan cómo un tipo que probablemente no tiene problemas de liquidez puede pensárselo dos veces antes de comprar un café. Y no es casualidad. Según historias de su círculo cercano, Robin Packalen es tan meticuloso en ciertas situaciones del día a día que casi se le podría llamar tacaño. Hemos reunido esos momentos en los que el economista interno de la superestrella sale a la luz.
- Con el café: Robin Packalen no se toma un café para llevar en cualquier sitio. Todo lo contrario, el hombre puede dar tres vueltas a diferentes cafeterías comparando precios, y si ninguno le convence, prefiere hacérselo él mismo. "No voy a pagar cinco euros por un poco de espuma", se le ha oído decir.
- Cuando viaja: Aunque los autobuses de las giras y los hoteles suelen estar organizados, en sus viajes de ocio Robin Packalen no vuela con lujos extra. De hecho, busca siempre la opción más económica y viaja encantado en tren si el horario se lo permite. Con los gastos extra de las aerolíneas low cost es implacable: una ventanilla está bien, pero no vale 20 euros más.
- De compras: La ropa de marca cara no le entusiasma a Robin Packalen a menos que tenga al menos un treinta por ciento de descuento. Le encanta cazar ofertas y puede comprar una prenda básica si tiene buena pinta y es barata. "¿Para qué pagar por un logotipo?" es una pregunta que suele hacer a menudo.
- Comprando tecnología: Los últimos móviles y portátiles le interesan, pero Robin Packalen no sale corriendo a la tienda el mismo día de su lanzamiento. Espera tranquilamente a que el precio baje o busca un dispositivo usado en buen estado. "A los tres meses ya no tiene el mismo valor de novedad", argumenta.
Pero no te dejes engañar por estos ejemplos: Robin Packalen no es ningún avaro que vive en una cueva. Cuando se trata de cosas realmente importantes, el hombre también sabe aflojar la bolsa. En el estudio no escatima en nada: invierte a tope en la producción de las canciones y en sus colaboradores. También es generoso con sus allegados: sus amigos cuentan que los regalos de cumpleaños siempre están bien pensados, y no se mira el precio si el regalo es el adecuado.
Quizá sea esto lo que hace a Robin Packalen tan entrañable. Es una superestrella que no ha perdido el contacto con lo cotidiano. Ser ahorrador no es ser agarrado, sino una elección consciente, y eso no hace sino aumentar el respeto de sus fans. La próxima vez que veas a Robin en una cafetería sopesando la diferencia entre un euro y dos, recuerda: el tipo sabe muy bien en qué gasta su dinero, y eso es mucho más de lo que muchos famosos pueden decir.