Lee Seo-jin, una maestría que ya no necesita ‘crítica’… ¿Cómo aprovecharlo? (Análisis)
En la tarde de hoy (26), la rutina de Lee Seo-jin, que parece no tener nada fuera de lo común, vuelve a ser tema de conversación. De ser el ‘hermano mayor sin un duro’ en los programas de entretenimiento, ha pasado a consolidarse como todo un género en sí mismo: ‘Lee Seo-jin’. Algunos lo llaman artista de variedades, otros aún lo consideran actor, pero para ser claros en este momento, él no pertenece a ninguno de los dos lados. Es un contenido único en su tipo: el propio ‘Lee Seo-jin’. Es como un ingrediente tan raro que su valor varía enormemente dependiendo de cómo se utilice (how to use Lee Seo-jin).
Por qué ya no hace falta una ‘crítica de Lee Seo-jin’
Cualquiera que lo haya seguido de cerca en los últimos años estará de acuerdo. Ya no tiene sentido hablar de una ‘crítica de Lee Seo-jin’. ¿Acaso no se hacen críticas de algo que es nuevo, que necesita una explicación o que requiere una evaluación? Pero Lee Seo-jin ya ha superado todo eso. Si juntamos lo que se cuenta en los rodajes, cada reacción suya en los programas, cada gesto de ‘qué pereza’ y esa estructura de ‘mukbang-ismo’ que hace que al final termine haciendo todo, es un patrón que el público ya tiene perfectamente grabado. Intentar hacer una crítica de él ahora sería como querer explicar por qué brillan las estrellas en el cielo de Seúl. Solo hay que constatar que está ahí.
‘Guía de Lee Seo-jin’ (Lee Seo-jin Guide): la forma auténtica de aprovecharlo
Llegados a este punto, lo que hace falta es una ‘guía de Lee Seo-jin’. No para observar ese brillo desde lejos, sino un manual sobre cómo disfrutar aún más de su presencia. Para mí, su mayor atractivo es que su ‘previsibilidad’ nunca resulta incómoda. En los programas, su ‘fastidio’ sigue siempre el mismo patrón, pero nunca resulta desagradable. Al contrario, esa ‘previsibilidad’ transmite una sensación de seguridad. Aquí está la clave de un auténtico ‘cómo utilizar a Lee Seo-jin’.
- 1. Aprovecharlo como ‘maestro de las reacciones’ en la variedad: Basta con ponerlo. No hace falta pedirle nada específico; frente a la cámara, él ya es ‘Lee Seo-jin’. Ya sea haciendo un mukbang, cargando equipaje o simplemente sentado sin hacer nada, cada momento se convierte en una ‘escena’.
- 2. Aprovechar su ‘rareza’ como actor: Cuando de vez en cuando muestra su faceta como actor, el impacto es varias veces mayor que en la variedad. Al mostrarlo tan ‘real’ en la vida diaria, cuando aparece con un rostro serio en un drama o película, esa brecha hace que la inmersión explote. Es un estratega que sabe bien que cuanto más se le muestra, más disminuye su valor, es decir, conoce el ‘factor de rareza’.
- 3. La rebelión del ‘chico ejemplar’: Sus pasos en los últimos años están lejos de la imagen típica del ‘chico ejemplar’. Pero eso es precisamente lo atractivo. No sigue el camino que todos esperan; a veces toma decisiones tan absurdas que son impredecibles, y sin embargo, consigue que esas decisiones se conviertan en algo ‘marca de la casa’. Esa es la razón por la que ha sido querido durante tanto tiempo.
¿Qué le queda a alguien que ‘lo tiene todo’?
Lo cierto es que Lee Seo-jin ha llegado a un punto donde ya no necesita demostrar nada más. Ya sea en la actuación, en la variedad o en los negocios. Lo importante es ‘con qué imagen’ se presentará ante nosotros en el futuro. Por el ambiente que se respira últimamente, parece que va a consolidar aún más su papel de ‘hombre libre’, sin encasillarse. La imagen del ‘hermano mayor realista’ que muestra en la variedad, y las noticias que de vez en cuando surgen sobre sus apariciones en dramas, son solo una pincelada más dentro del gran lienzo de su vida.
Alguien podría preguntar: “Lee Seo-jin, ¿qué está haciendo estos días?”. Pero la respuesta es sencilla. Está viviendo de la manera más ‘Lee Seo-jin’ posible. Y nosotros solo tenemos que pensar en cómo disfrutar de este contenido llamado ‘Lee Seo-jin’. Vivimos en una época donde lo predecible, aunque lo sea, es la respuesta más acertada. Ya tenemos ganas de ver con qué nueva ‘previsibilidad’ nos sorprenderá en sus próximos pasos.