Karin Viard, madre y cómplice: confidencias y humor en la alfombra roja de los César 2025
Ha atravesado décadas sin perder nunca esa libertad de tono, esa forma de hablar sin filtros que tanto nos gusta de ella. Karin Viard volvió a la alfombra roja de los César el 28 de febrero de 2025, y no pisó las escaleras del Olympia sola. A su lado, una presencia discreta pero llamativa: su hija mayor, Marguerite, de 26 años, vestido negro de abertura lateral y melena suelta, haciendo juego con su madre como un guiño a la complicidad recuperada.
Una relación madre-hija que ha pasado por tormentas
Lo que más llama la atención al verlas hoy es lo evidente: se divierten juntas. Sin embargo, no hace tanto tiempo, Karin Viard describía su relación como «una pesadilla relacional». Sí, han leído bien. Fue en febrero de 2024, en un programa de televisión. La actriz, que acababa de rodar Madame de Sévigné, confesaba sin tapujos: «Fueron muchos años extremadamente difíciles, muy tóxicos. Y yo contribuí sin ser consciente, sin saber qué hacer, con muy buena voluntad.»
Lo increíble es que fue precisamente al recibir el guion de la película de Isabelle Brocard, hace diez años, cuando tomó plena conciencia de ese espejo tendido entre la marquesa del siglo XVII y su propia vida. «Me dije: este es mi tema», contaba. Diez años después, la guerra ha terminado. La paz tiene la dulzura de las reconciliaciones tardías.
«Cuando celebras los 25 años de tu hija y eres la única que baila»
Si aún quedan dudas, basta con echar un vistazo a la cuenta de Instagram de Karin Viard. En noviembre de 2024, celebraba los 25 años de su hija pequeña Simone. ¿Y qué se ve? Una madre con un vestido negro de Courrèges, literalmente sola en la pista de baile, moviendo la cadera como una adolescente. El pie de foto, despiadado: «Cuando celebras los 25 años de tu hija y eres la única que baila.» El propio Alex Lutz reaccionó con un emoji de risa.
Esa capacidad de reírse de sí misma, de exponer sus pequeños momentos de soledad con un humor devastador, es quizá la seña de identidad Viard. Una madre que nunca ha tenido miedo de hablar de sexo con sus hijas («No hay tabúes»), que las ha educado para que sean «mujeres libres e independientes», y que hoy tiene que «remar para verlas».
- Marguerite (1998): formada en maquillaje en la escuela D-Mai Paris, ha ejercido tras los pinceles para su madre en el rodaje de Las apariencias.
- Simone (2000): titulada por la Escuela Superior de Arte y Diseño de Reims, hizo sus primeras apariciones en el cine en Polisse y El baile de las actrices.
La «Máscara de cartón 2D»: cuando Karin Viard no se toma en serio
Y luego está esa curiosa imagen que circula por la red: la famosa «Máscara de cartón 2D Karin Viard». No se sabe muy bien quién empezó con esta locura, pero la actriz, lejos de molestarse, parece haber adoptado este divertido calco de su propio rostro. Porque Karin Viard es también eso: una actriz capaz de pasar del drama íntimo (Las caricias, César 2019) a la autoparodia más absoluta en un abrir y cerrar de ojos. Esa máscara ridícula es un poco el símbolo de esta mujer que se niega a creerse importante, incluso después de tres César y trece nominaciones.
Hoy, viviendo un amor perfecto con Manuel Herrero (boda en junio de 2022), Karin Viard parece haber encontrado ese equilibrio frágil entre madre gallina y mujer libre. Y si sigue haciéndonos confidencias tan directas sobre sus «largos años violentos», quizá sea para recordarnos una verdad sencilla: no se cría a los hijos sin cicatrices, pero siempre se puede reír de ello más tarde. Sola en una pista de baile, o bajo los focos de los César.