Håkan Hellström conquista el Scandinavium en 2026: "Esto es personal"
Casi hay que pellizcarse para creérselo. Cuando Håkan Hellström pise el Scandinavium la próxima primavera, será la primera vez en diez años que se embarque en una gira puramente de interior. Y si alguien pensaba que la euforia se calmaría después de aquellas mágicas noches de verano en el Ullevi 2022, donde más de 210.000 almas quedaron literalmente con el corazón en un puño, mejor que lo piense de nuevo. Las entradas para el 20 de marzo volaron en cuestión de minutos, y ya es oficial: habrá una noche extra el 19 de marzo. Esto no es solo un concierto. Es un reencuentro.
De la inmensidad del Ullevi a la calidez del Scandinavium
Es fácil olvidar, tras aquellos enormes conciertos multitudinarios en el Ullevi, que Håkan mantiene una larga y apasionada relación con el Scandinavium. Debutó allí, en la calle Valhallagatan, allá por 2008. Fue algo nuevo, algo emocionante. La última vez que pisó ese mismo escenario fue en 2016. Y ahora, diez años después, regresa. Pero el camino hasta aquí no ha sido ni mucho menos recto. El año musical de 2022 giró en gran medida en torno a Håkan Hellström, con esos cuatro conciertos en el Ullevi que transformaron Gotemburgo en una inmensa catarsis colectiva. Pasar de 70.000 personas en un estadio al aire libre a un Scandinavium lleno hasta la bandera, con capacidad para unas 12.000, es una decisión artística muy meditada. Se trata de la cercanía. De poder ver las arrugas de la chaqueta y la gota de sudor en la frente. De, como él mismo podría cantar, poder arrancarse el corazón del pecho de verdad.
Nuevas canciones y viejo rock oxidado
Estos días, el single "Svindlande höjder" suena sin parar en la radio, y en octubre se lanza su nuevo álbum, "Svensk Rost" (Óxido Sueco). Promete. El título sugiere algo probado, algo con pátina, pero que sigue manteniéndose firme. Como el propio Håkan. Como nosotros, el público. En el Scandinavium, en marzo, seguro que podremos disfrutar de las nuevas joyas, pero la duda es si los viejos clásicos no pesarán aún más. Canciones como "Känn ingen sorg för mig Göteborg", "Det kommer aldrig va över för mig" y "Valborg" resonarán sin duda en las vigas del techo. Para una generación, esto es la banda sonora de sus vidas. Para otra, como para Ronja, de 18 años, que fue la primera en la cola frente al Scandinavium, es el descubrimiento de algo que sus padres ya sabían: Håkan Hellström conecta de verdad con todas las generaciones. Canta sobre el anhelo, sobre la embriaguez, sobre el amor y sobre el día a día. Es imposible no sentirse identificado.
Información práctica para las noches de concierto
Para aquellos que tengan la suerte de tener entrada, o que aún estén buscando una para el jueves 19 de marzo, más vale ir preparado. Got Event y los organizadores han publicado algunas pautas que conviene tener en cuenta:
- Edad mínima: 13 años (18 años para la pista de pie), de acuerdo con las recomendaciones de la Agencia de Salud Pública.
- Bolsos: No hay una prohibición total, pero no se permiten bolsos de gran tamaño (superiores a 40x40x20 cm). Mejor dejar la mochila en casa y llevar solo lo imprescindible.
- Prohibido: No se puede acceder con paraguas (¡de ningún tamaño!) ni con baterías de bicicleta. Tenedlo en cuenta si vais en bici.
- Accesibilidad: Las plazas para sillas de ruedas se reservan fácilmente a través de Ticketmaster. También hay opciones de audiodescripción e interpretación en lengua de signos a través de la aplicación "Got Event Tillgänglighet".
- Comida y bebida: Si queréis completar la velada, el Scandinavium cuenta con Glöd Kök & Bar y Pouls Restaurang, que sirven antes del concierto.
Yo personalmente estaré ahí en la pista, probablemente con los brazos en alto y bastante ronco después del primer estribillo. Porque esta no es una noche de trabajo cualquiera. Esto es Håkan Hellström. En Gotemburgo. En marzo. Esto nunca se acabará para mí. Y, al parecer, tampoco para él.