Danny Dyer revela su lucha contra un trastorno alimenticio y la adicción: "Estaba hecho un desastre"
Quien solo conozca a Danny Dyer por sus bravatas en ‘Danny Dyer’s Deadliest Men’ o como el inflexible padre de la estrella del reality Dani Dyer, ahora se va a llevar una imagen muy distinta. El actor londinense de 48 años ha admitido que lleva años lidiando con un trastorno alimenticio y una fuerte adicción al alcohol y la cocaína. Y esto suena más intenso que cualquier episodio de ‘Marching Powder’.
En una conversación sincera publicada esta semana, Dyer cuenta cómo durante años escondió tras una fachada de seguridad que apenas podía comer. “No podía ingerir una comida sin que mi estómago se rebelara”, dice. Sus días solían consistir en desayunar una botella de vodka, seguido de líneas de polvo para poder estar de pie en el plató por la noche. Incluso durante el rodaje de sus reality shows más conocidos, donde su hija Dani Dyer solía estar a su lado, el problema permanecía invisible para las cámaras.
Los años oscuros tras la imagen de tipo duro
Fue su mujer, Anna Walton, quien finalmente lo sacó del pozo. Según Dyer, una mañana Walton entró en el dormitorio y lo encontró en un estado que él mismo describe como “completamente destrozado”. No era interpretación, sino pura miseria. El actor admite que su peso llegó a bajar hasta un nivel que los médicos calificaron de preocupante. “Pensaba que ser duro significaba que podías reírte de todo”, afirma Dyer. “Pero no había nada de qué reírse”.
- Pasó meses sin poder tolerar comida sólida; vivía a base de bebidas energéticas y alcohol.
- Consumía cocaína para poder funcionar “con normalidad” durante los días de rodaje.
- Su hija Dani Dyer amenazó con romper temporalmente el contacto si no ingresaba en una clínica.
De ‘Deadliest Men’ al hombre más vulnerable
Pero también hay buenas noticias. Danny Dyer está ahora en un programa de desintoxicación y vuelve a comer tres comidas al día. Dice que hace pública su historia porque quiere que los fans y compañeros –especialmente los del duro mundo del reality y los documentales crudos como ‘Marching Powder’– sepan que está bien pedir ayuda. “No eres un débil por comer. Eres un débil si escondes la cabeza bajo tierra mientras tu familia se desmorona”. Su mujer, Anna Walton, y su hija, Dani Dyer, lo apoyan plenamente, aunque admite que la confianza no se recupera de la noche a la mañana.
Para los fans que lo conocen por sus frases icónicas y su papel de tipo más duro de la televisión británica: este es un nuevo episodio que no te puedes perder. No por el espectáculo, sino por su honestidad más cruda. Y la honestidad siempre fue el arma más poderosa de Dyer – aunque al principio no la usara consigo mismo.