Doja Cat habla sin filtros: "Mi trastorno límite me superó" y por qué salió al rescate de Chappell Roan
En las últimas semanas es imposible esquivarla: Doja Cat ha vuelto a primera línea, y con fuerza. La cantante, cuyo verdadero nombre es Amala Ratna Zandile Dlamini, no solo acapara portadas de revistas musicales, sino también las páginas de la prensa rosa. Desde una entrevista sin filtro sobre su salud mental hasta defender como una leona a una colega frente a los paparazzi más insistentes. Y por si fuera poco, dentro de poco será inmortalizada en plástico como un Funko Pop. Es hora de tomarle el pulso a una de las artistas más fascinantes del momento.
El diagnóstico que marca su vida: "Se me fue de las manos"
En una conversación mantenida a través de una borrosa videollamada desde su salón en Los Ángeles, Doja mostró una faceta que sus fans raramente pueden ver. Habló por primera vez extensamente sobre su diagnóstico de trastorno límite de la personalidad. "Creía que lo tenía controlado, pero en los últimos meses se me ha ido completamente de las manos", confesó. Nada de vestidos de lentejuelas, ni bailes; solo una mujer joven lidiando con las intensas fluctuaciones anímicas que conlleva el TLP. Explicó cómo esto pone bajo presión sus relaciones, pero también cómo alimenta su creatividad. Es una vulnerabilidad que la humaniza de golpe. Me recuerda a Ariana Grande, que tampoco se muerde la lengua cuando habla de salud mental. Dos titanas que demuestran que la fama no es un escudo contra las tormentas emocionales.
Ángel protector: "¡Dejad a Chappell en paz!"
Pero Doja no solo está pendiente de sus propios problemas. La semana pasada se hizo viral un vídeo en el que se interpone literalmente para proteger a Chappell Roan. La estrella emergente, conocida por su éxito 'Good Luck, Babe!', fue acosada por una nube de fotógrafos tras una actuación en Nueva York. Doja, que estaba casualmente por la zona, se abrió paso entre la multitud y espetó: "¡Dejadla en paz! ¿Es que no tenéis ni un ápice de respeto?". El fragmento recibió un apoyo masivo en las redes sociales. Encaja perfectamente con la forma de ser de Doja: detesta el lado depredador de la industria del entretenimiento. Percibe a la perfección por lo que está pasando Chappell —esa fama repentina, esos objetivos siempre presentes—. No es la primera vez que defiende a un desfavorecido, y no será la última.
Del humor en SNL a objeto de coleccionista
No olvidemos tampoco la faceta más ligera de Doja Cat. Todo el mundo todavía se parte de risa recordando su actuación como presentadora en Saturday Night Live el año pasado, donde cambiaba de registro sin esfuerzo en cada sketch —de una apicultora agobiada a una rapera old school—. Esa versatilidad también se refleja en su música. Por ejemplo, 'Vie', una pequeña joya de su último disco. Un tema que en Francia no paraba de sonar en la radio y que demuestra a la perfección cómo combina dulces melodías con letras crudas. Precisamente esa mezcla la hace irresistible para un público amplio. Y ahora también está en camino un Funko Pop de Doja Cat. Coleccionistas, atentos: la figurilla lleva ese icónico vestido rojo de los Grammy 2024 con esas zapatillas de deporte absurdamente altas. Todo un objeto de coleccionista, si me preguntan.
¿Por qué seguimos tan cautivados por Doja Cat? Porque es inclasificable. Un día puede llorar por su trastorno límite, al siguiente soltar un pegadizo rap y, de paso, rescatar a una colega de las garras de la prensa. En una era de mensajes prefabricados e imágenes pulidas, su autenticidad es un soplo de aire fresco. Ya sea en Saturday Night Live o pronto en un estadio lleno, no deja de sorprendernos.
Doja Cat, en pocas palabras
- Nombre real: Amala Ratna Zandile Dlamini
- Diagnóstico: Trastorno límite de la personalidad (TLP)
- Grandes éxitos: 'Say So', 'Kiss Me More', 'Paint the Town Red'
- Última acción destacada: Defendió a Chappell Roan de los paparazzi
- Próximamente en tiendas: Figura Funko Pop de Doja Cat
En resumen: Doja Cat sigue siendo una de las artistas más intrigantes de su generación. Ya sea luchando contra sus demonios internos, apoyando a una colega o simplemente lanzando una nueva moda de baile —nosotros seguimos mirando, fascinados. Y escuchando. Por mi parte, llevo semanas con su Vie en bucle.