El Atlético arrasa al Vitória y logra su primera victoria en el Brasileño Femenino: Las Vengadoras demuestran su poderío
Apúntalo en el calendario: 27 de marzo de 2026. Fue el día en que las Vengadoras del Atlético por fin rompieron su maleficio y mostraron a todo Brasil a qué han venido al Campeonato Brasileño de Fútbol Femenino. Jugando en Pituaçu, ante un Vitória que intentó imponer su juego, el Galo no tuvo piedad y endosó una sonora goleada por 3-0. Fue la primera victoria en la competición, y vaya si llegó con estilo, personalidad y ese punto de ambición de quien está lista para poner en aprietos a las favoritas.
Estaba atento al once inicial antes del partido, y confieso que la expectativa era enorme. Tras un arranque de campeonato con algunos tropiezos que no encajaban con la calidad de la plantilla, el equipo saltó al campo con otra actitud. Y funcionó. Desde el pitido inicial, se notaba que la historia iba a ser diferente. La presión en el campo defensivo del Leão era constante, y las jugadoras del Atlético mostraron un hambre de balón que había faltado en jornadas anteriores.
Las Vengadoras en acción: Gavião, Evelyn y Vivi lideran el espectáculo
Cuando el fútbol fluye, ni siquiera hace falta mirar el reloj. El primer gol llegó en un momento crucial, aún en la primera mitad, cuando Gavião aprovechó un rebote dentro del área y no perdonó. Fue ese gol que abre la lata, que quita un peso de encima. A partir de ahí, el Vitória lo notó, y el Atlético empezó a llevar el ritmo.
En la segunda parte, solo era cuestión de gestionar la euforia e ir a por más. Y vaya si fueron. Evelyn, que ya venía siendo una de las jugadoras más lúcidas sobre el campo, recibió en la frontal, se quitó la marca de encima y soltó un misil ajustado a la escuadra. Sin opciones para la portera. Un golazo digno de ver en bucle infinito.
Para poner la guinda, Vivi, que entró en la segunda mitad, demostró que tiene olfato de goleadora. En una jugada rápida por la banda izquierda, apareció como un fantasma en el segundo palo para empujar el balón a la red. 3-0, Pituaçu en silencio (a excepción de la afición atlética que lo celebró en las gradas) y las Vengadoras por fin celebrando como se merecen.
- Destacada individual: Evelyn no solo marcó un golazo, sino que dirigió el centro del campo con una madurez impresionante. Dio una lección de distribución de juego.
- Evolución táctica: El equipo mostró una conexión mucho mayor, con una defensa sólida y un ataque rápido, la seña de identidad que el técnico había intentado implantar.
- Factor afición: A pesar de jugar fuera de casa, se escuchó el grito de “Vengadoras”. Esta conexión con la hinchada será clave más adelante.
¿Qué significa este resultado para el Brasileño Femenino?
Quien sigue el Campeonato Brasileño de Fútbol Femenino sabe que la competición es dura. De nada sirve tener un equipo de estrellas si el grupo no juega conjuntamente. Esta victoria ante el Vitória es el famoso “punto de inflexión”. Ahora el equipo gana confianza para afrontar los próximos retos, y ojo, que el calendario que viene exige estar al cien por cien.
Mientras tanto, el panorama del fútbol femenino nacional sigue candente. Paralelamente a la Serie A1, la Serie A2 también está a pleno rendimiento, revelando nuevos talentos que, tarde o temprano, brillarán en la élite. Y no podemos olvidar las categorías inferiores. El trabajo en la base, como en el Campeonato Brasileño de Fútbol Femenino Sub-20, es fundamental para que equipos como el Atlético tengan un futuro prometedor. Allí es donde nacen las futuras Gaviões, Evelyns y Vivis.
Y para los amantes del deporte de alto nivel, la semana aún depara emociones en otras pistas. Si en el fútbol celebramos este debut victorioso, en el voleibol la expectación también está por las nubes con la Superliga Brasileña de Voleibol Femenino llegando a sus fases decisivas. Pero hoy, el protagonismo es, sin duda, de las Vengadoras.
Ahora toca respirar, celebrar esta primera victoria en el campeonato, pero ya cambiar el chip. Porque el Brasileño Femenino no para. El Atlético demostró que tiene fuerza para pelear arriba, pero la constancia es lo que separa a los buenos equipos de los grandes. Y esta goleada en Pituaçu fue solo el primer gran aviso de que las Vengadoras han llegado para quedarse.